Los mineros atrapados bajo tierra en el norte de Chile deberán abandonar su actual refugio y moverse unos 30 metros hacia arriba, debido a que la perforación de los túneles de rescate derivará gran cantidad de agua y barro a ese sector, anunciaron hoy fuentes oficiales.
Voceros del gobierno también expresaron que terminó con éxito la primera fase de recuperación física de los 33 trabajadores que quedaron 700 metros bajo la montaña al derrumbarse una mina en Copiapó, el 5 de este mes.
El inicio de la perforación es inminente, señalaron las fuentes, sin precisar si comenzará mañana, pero advirtieron que generará gran cantidad de barro y agua que llegarán al refugio ya húmedo y con lodo donde están los hombres, quienes duermen en
camas de campaña para evitar el agua.
Los mineros dejarán el nivel 105 y se desplazarán al 75, 30 metros más arriba, para huir de la humedad, y si bien el problema recrudecerá dentro de cuatro semanas, la evacuación comenzará cuanto antes, señala un despacho de la agencia Ansa.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, a cargo del operativo sanitario, dijo que «les hemos pedido que exploren la rampa hacia arriba, a ver si pueden encontrar un lugar más seco, con la dificultad que significa movilizarse rampa abajo para recibir el soporte que se les entrega diariamente».
Sobre la recuperación física de los mineros, el funcionario explicó: «Les dimos sus medicamentos, les tomamos exámenes, medimos su presión, pulso, temperatura, circunferencia abdominal todos los días, les administramos vacunas y logramos un flujo adecuado de agua y nutrientes».
Ahora, dado que los obreros deberán estar tres a cuatro meses bajo tierra hasta su rescate, comenzará una «fase de estabilidad», manifestó el ministro, quien aclaró que esa estabilidad no es sinónimo de normalidad, precisa la agencia de noticias DPA.
Tras aclarar que las condiciones de humedad que enfrentan los trabajadores son negativas para su salud, consideró que «pueden darse epidemias o micro epidemias muy graves. Tenemos que preverlas y ser estrictos en no producir un disturbio desde afuera en el ambiente en que están viviendo».
Ante versiones de que algunos hombres tienen problemas por la abstinencia de cigarros y alcohol, Mañalich manifestó que «estamos tratando en forma adecuada enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión u otras».
«Tenemos 13 fumadores y nueve de ellos han reclamado por la ausencia de nicotina», admitió el ministro y agregó que «les hemos entregado parches o chiles de nicotina cubiertos para que con la humedad no se desprendan. En la evolución del parte médico, todos ellos dicen que están más tranquilos».
El inicio de la perforación del túnel de rescate se retrasó debido a la demora en la llegada de una pieza enviada desde Alemania para la máquina Raise Borer Strata 950, de 38 toneladas, que hará la tarea, pero el ministro de Minería, Laurence Golborne,
dijo que la perforación comenzará sin esa pieza.
También se espera la llegada de la perforadora T 130 -del plan B de rescate-, un equipo de aire reverso, que es el más rápido, usado en la mina Coyahuasi para habilitar pozos, que será adaptado para ampliar la tercera sonda de 38 a 75 centímetros.
En el plano de la responsabilidad penal por el hecho, el fiscal regional que investiga caso pidió al tribunal que dicte una orden de arraigo, para que los dueños de la mina -Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny- no puedan abandonar el territorio chileno.

Los mineros atrapados bajo tierra en el norte de Chile deberán abandonar su actual refugio y moverse unos 30 metros hacia arriba, debido a que la perforación de los túneles de rescate derivará gran cantidad de agua y barro a ese sector, anunciaron hoy fuentes oficiales.
Voceros del gobierno también expresaron que terminó con éxito la primera fase de recuperación física de los 33 trabajadores que quedaron 700 metros bajo la montaña al derrumbarse una mina en Copiapó, el 5 de este mes.
El inicio de la perforación es inminente, señalaron las fuentes, sin precisar si comenzará mañana, pero advirtieron que generará gran cantidad de barro y agua que llegarán al refugio ya húmedo y con lodo donde están los hombres, quienes duermen en camas de campaña para evitar el agua.
Los mineros dejarán el nivel 105 y se desplazarán al 75, 30 metros más arriba, para huir de la humedad, y si bien el problema recrudecerá dentro de cuatro semanas, la evacuación comenzará cuanto antes, señala un despacho de la agencia Ansa.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, a cargo del operativo sanitario, dijo que «les hemos pedido que exploren la rampa hacia arriba, a ver si pueden encontrar un lugar más seco, con la dificultad que significa movilizarse rampa abajo para recibir el soporte que se les entrega diariamente».
Sobre la recuperación física de los mineros, el funcionario explicó: «Les dimos sus medicamentos, les tomamos exámenes, medimos su presión, pulso, temperatura, circunferencia abdominal todos los días, les administramos vacunas y logramos un flujo adecuado de agua y nutrientes».
Ahora, dado que los obreros deberán estar tres a cuatro meses bajo tierra hasta su rescate, comenzará una «fase de estabilidad», manifestó el ministro, quien aclaró que esa estabilidad no es sinónimo de normalidad, precisa la agencia de noticias DPA.
Tras aclarar que las condiciones de humedad que enfrentan los trabajadores son negativas para su salud, consideró que «pueden darse epidemias o micro epidemias muy graves. Tenemos que preverlas y ser estrictos en no producir un disturbio desde afuera en el ambiente en que están viviendo».
Ante versiones de que algunos hombres tienen problemas por la abstinencia de cigarros y alcohol, Mañalich manifestó que «estamos tratando en forma adecuada enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión u otras».
«Tenemos 13 fumadores y nueve de ellos han reclamado por la ausencia de nicotina», admitió el ministro y agregó que «les hemos entregado parches o chiles de nicotina cubiertos para que con la humedad no se desprendan. En la evolución del parte médico, todos ellos dicen que están más tranquilos».
El inicio de la perforación del túnel de rescate se retrasó debido a la demora en la llegada de una pieza enviada desde Alemania para la máquina Raise Borer Strata 950, de 38 toneladas, que hará la tarea, pero el ministro de Minería, Laurence Golborne, dijo que la perforación comenzará sin esa pieza.
También se espera la llegada de la perforadora T 130 -del plan B de rescate-, un equipo de aire reverso, que es el más rápido, usado en la mina Coyahuasi para habilitar pozos, que será adaptado para ampliar la tercera sonda de 38 a 75 centímetros.
En el plano de la responsabilidad penal por el hecho, el fiscal regional que investiga caso pidió al tribunal que dicte una orden de arraigo, para que los dueños de la mina -Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny- no puedan abandonar el territorio chileno.

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