El cura Horacio Corbacho y José Luis Ojeda, un empleado del Próvolo, utilizaron redes sociales para contactarse y dialogar con sus víctimas.

El cura Corbacho es uno de los más complicados en la causa.

El avance de la investigación que busca esclarecer los aberrantes abusos ocurridos en el Instituto Próvolo de Lujpan de Cuyo, tiene varios imputados, dos de los cuales quedaron aún más comprometidos ya que según descubrieron los investigadores, el acoso a algunas de las víctimas, también lo realizaban a través de la red social, en este caso Facebook.

El cura Horacio Corbacho y el administrativo José Luis Ojeda, utilizaron esa vía para comunicarse e interactuar con algunas de las víctimas, y en el caso de Corbacho, intentó utilizar como prueba su perfil de Facebook, pero el análisis del contenido y los mensajes privados que el religioso había intercambiado con algunas de las víctimas que eran adolescentes, terminaron por comprometerlo más.

El instituto donde ocurrieron al menos 20 abusos.

Un comportamiento similar mantenía Ojeda, quien también acosó a algunas de las víctimas en foto que estas compartían en la red social.

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