Se enteraron cuando ya era tarde, pero una funcionaria pagó las consecuencias. El Gobierno del Chaco echó a la directora de Letras del Instituto de Cultura provincial, Graciela Barrios, a quien se responsabilizó por la impresión y distribución en escuelas de un libro de poesía pornográfica que alarmó a docentes, padres y funcionarios de la oposición.
Al parecer, nada hacía sospechar que bajo el título “Arquitextos, herramientas creativas para la producción literaria” se escondían frases como “cogiéndose niños”, “soy la verga, la chota, tu eje (…) que se ocultará en muslos tibios” o “paja, la mano viene y va”.
La decisión de expulsar a la funcionaria fue adoptada ayer el mediodía de ayer por el vicegobernador Juan Carlos Bacileff Ivanoff, a cargo del Poder Ejecutivo por ausencia de Jorge Capitanich, que a través de un memorando dirigido a la presidenta del Instituto de Cultura, Silvia Robles, requirió el desplazamiento de la responsable del área de literatura.
Además, en ese memo el gobierno chaqueño ordenó la apertura de un sumario administrativo para «identificar a los responsables que ordenaron la impresión, difusión y distribución en los establecimientos culturales» del libro «Arquitextos».
Desde la gobernación confirmaron que también se sacó de circulación este libro, pese a que el ministro de Educación, Francisco Romero, había aseverado ayer que «no solamente que no llegó a las escuelas, porque tendría que pasar por nosotros, sino que tampoco llegó a las bibliotecas».
Sin embargo, la polémica surgió cuando fueron los propios docentes, alumnos y padres de la localidad de Coronel Du Graty, a 280 kilómetros de Resistencia, denunciaron ante las autoridades provinciales al texto por contener supuesto material pedófilo.
Los cuestionamientos de los docentes del interior chaqueño provocaron un rápido efecto dominó que incluyó a tutores, pedagogos y funcionarios, que cuestionaron el «contenido obsceno» del texto y coincidieron en calificarlo como «inapropiado para las aulas».
El presidente del Partido Popular de la Reconstrucción, Oscar Arévalo, solicitó formalmente al gobernador Capitanich que «determine responsabilidades y efectúe las denuncias penales correspondientes» por la edición de este libro, que «podría incurrir en el delito de apología de la pedofilia, además de faltar a la ética y a la moral pública».
Arévalo sostuvo, además, que «no se puede pasar por alto un hecho tan aberrante que no tiene otro propósito que el de corromper a nuestra infancia y adolescencia, cada vez más atacada por mercaderes de la inmoralidad que encuentran en las estructuras del Estado la forma de satisfacer sus más oscuras intenciones».
Fuentes gubernamentales consultadas por la agencia DyN confirmaron que el polémico texto surgió de talleres literarios para adultos coordinado por el Area Letras del Instituto de Cultura del Chaco, pero que «jamás se tuvo como objetivo llegar a los estudiantes en el ámbito escolar».
En este sentido, el titular de la cartera educativa insistió con que el libro «nunca estuvo pensado para un circuito que no fuera el público adulto» y aseveró que el mismo apuntó a «coordinadores de talleres o todo aquel que piensa en la promoción de la lectura y escritura y en quiénes se inician en la escritura».
«Arquitextos» había sido uno de los cinco libros que el Instituto de Cultura del Chaco llevó a la 36ª Feria del Libro Internacional de Buenos Aires, y fue presentado en la Sala Julio Cortázar durante el Día del Chaco, que fue el domingo 2 de mayo

Se enteraron cuando ya era tarde, pero una funcionaria pagó las consecuencias. El Gobierno del Chaco echó a la directora de Letras del Instituto de Cultura provincial, Graciela Barrios, a quien se responsabilizó por la impresión y distribución en escuelas de un libro de poesía pornográfica que alarmó a docentes, padres y funcionarios de la oposición.
Al parecer, nada hacía sospechar que bajo el título “Arquitextos, herramientas creativas para la producción literaria” se escondían frases como “cogiéndose niños”, “soy la verga, la chota, tu eje (…) que se ocultará en muslos tibios” o “paja, la mano viene y va”.
La decisión de expulsar a la funcionaria fue adoptada ayer el mediodía de ayer por el vicegobernador Juan Carlos Bacileff Ivanoff, a cargo del Poder Ejecutivo por ausencia de Jorge Capitanich, que a través de un memorando dirigido a la presidenta del Instituto de Cultura, Silvia Robles, requirió el desplazamiento de la responsable del área de literatura.
Además, en ese memo el gobierno chaqueño ordenó la apertura de un sumario administrativo para «identificar a los responsables que ordenaron la impresión, difusión y distribución en los establecimientos culturales» del libro «Arquitextos».
Desde la gobernación confirmaron que también se sacó de circulación este libro, pese a que el ministro de Educación, Francisco Romero, había aseverado ayer que «no solamente que no llegó a las escuelas, porque tendría que pasar por nosotros, sino que tampoco llegó a las bibliotecas».
Sin embargo, la polémica surgió cuando fueron los propios docentes, alumnos y padres de la localidad de Coronel Du Graty, a 280 kilómetros de Resistencia, denunciaron ante las autoridades provinciales al texto por contener supuesto material pedófilo.
Los cuestionamientos de los docentes del interior chaqueño provocaron un rápido efecto dominó que incluyó a tutores, pedagogos y funcionarios, que cuestionaron el «contenido obsceno» del texto y coincidieron en calificarlo como «inapropiado para las aulas».
El presidente del Partido Popular de la Reconstrucción, Oscar Arévalo, solicitó formalmente al gobernador Capitanich que «determine responsabilidades y efectúe las denuncias penales correspondientes» por la edición de este libro, que «podría incurrir en el delito de apología de la pedofilia, además de faltar a la ética y a la moral pública».
Arévalo sostuvo, además, que «no se puede pasar por alto un hecho tan aberrante que no tiene otro propósito que el de corromper a nuestra infancia y adolescencia, cada vez más atacada por mercaderes de la inmoralidad que encuentran en las estructuras del Estado la forma de satisfacer sus más oscuras intenciones».
Fuentes gubernamentales consultadas por la agencia DyN confirmaron que el polémico texto surgió de talleres literarios para adultos coordinado por el Area Letras del Instituto de Cultura del Chaco, pero que «jamás se tuvo como objetivo llegar a los estudiantes en el ámbito escolar».
En este sentido, el titular de la cartera educativa insistió con que el libro «nunca estuvo pensado para un circuito que no fuera el público adulto» y aseveró que el mismo apuntó a «coordinadores de talleres o todo aquel que piensa en la promoción de la lectura y escritura y en quiénes se inician en la escritura».
«Arquitextos» había sido uno de los cinco libros que el Instituto de Cultura del Chaco llevó a la 36ª Feria del Libro Internacional de Buenos Aires, y fue presentado en la Sala Julio Cortázar durante el Día del Chaco, que fue el domingo 2 de mayo

1 Comentario

  1. SOY DOCENTE. TENGO A CARGO 5ª 6ª Y 7ª EN EL ÁREA LENGUA DE UNA ESCUELA RURAL DE SAN RAFAEL. MIS ALUMNOS NO RECIBEN DE MIS MANOS NINGÚN LIBRO QUE YO NO HAYA LEÍDO PREVIAMENTE, POR LO TANTO, VARIOS LIBROS QUE ENVÍA EL GOBIERNO EN SUS PAQUETES, NO HAN SIDO ENTREGADOS A LOS ALUMNOS PORQUE NO SE ADECUAN A LOS VALORES QUE UNA QUIERE IMPARTIR. CÓMO FUE EN ESTE CASO? QUIÉN ES EL AUTOR DEL LIBRO Y LA PENA QUE CAERÁ SOBRE ÉL?

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