La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, destacó hoy que tras 32 años de lucha serán «recordadas como mujeres preocupadas por los problemas sociales y no sólo por perseguir milicos». Fue al participar de las actividades por un nuevo aniversario de la primera marcha encabezada por Azucena Villaflor.

La titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, dijo hoy que tras 32 años de lucha «las Madres seremos recordadas como mujeres preocupadas por los problemas sociales y no sólo por perseguir milicos para que los encierren».

«La lucha de las madres pasó por distintas etapas que nos hicieron más sólidas con el tiempo», afirmó Bonafini a Télam desde la Casa de las Madres en el barrio de Congreso, antes de participar de las actividades por el 32 aniversario de la primera marcha encabezada por Azucena Villaflor a la Plaza de Mayo.

Según Bonafini, el secuestro de Azucena Villaflor, principal motor que impulsó a que un grupo de catorce madres fueran a la Plaza de Mayo a reclamar por sus hijos secuestrados por la dictadura, marcó para siempre el destino de las Madres.

«Cuando se llevaron a Azucena en 1977 desbarataron a nuestro movimiento formado ya por unas 200 madres; hubo que volver a empezar y ese volver a empezar nos hizo plantear un montón de cosas», señaló la presidenta de la Asociación Madres de Plaza dE Mayo.

Reconoció que «había muy poquitas que creíamos que no podíamos abandonar. Ya no sólo se llevaban a nuestros hijos, sino también a las madres y por eso teníamos que seguir».

El «volver a empezar» abrió una serie de planteos, y el principal que marcó la evolución de la entidad y también la brecha con otras madres, fue para Bonafini la decisión de «socializar la maternidad».

«Tomar a todos los hijos como nuestros sirvió para que nos preguntáramos cómo queríamos que nos recordaran a las madres y así decidimos que no queríamos que fuera por perseguir a milicos sino como mujeres preocupadas por los problemas sociales, en los niños que no comen, que no van a la escuela», remarcó.

La respuesta fue «mejor que nos ocupemos de los niños» y así decidieron «que los abogados se dediquen a los juicios (a los represores) y nosotros nos ocupemos de la gente» sintetizó.

«Comenzamos con el café literario y la Universidad de las Madres, y seguimos avanzando y pensando en cómo entrar a las villas sin hacer beneficencia porque nuestros hijos nunca quisieron eso», continuó.

La tarea de construcción de viviendas en distintos barrios de la ciudad y el conurbano es para Bonafini «un sueño hecho realidad, como soñaron nuestros hijos» y que «nunca se hubiera podido concretar si no fuera por el apoyo de Néstor (Kirchner) y Cristina (Fernández de Kirchner)».

«Estamos haciendo parte de lo que ellos querían, ellos lo hacían de otra manera, con otro pensamiento pero de todas maneras construir un barrio, dos o tres, un hospital, es hacer cosas que ellos querían», sostuvo.

«Para nosotras esto era impensado», afirmó y con realismo señaló que «nosotras no somos un gobierno, pero sí queremos apostar a esta patria, donde nuestros hijos dieron la vida. Es ésto o el caos. ¿En quién vamos a confiar, en los que nos hicieron pedazos?» se preguntó.

(Telam)

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