Con duras críticas a los dirigentes de la ex Coordinadora Nacional y un discurso de candidato presidencial, el diputado Ricardo Alfonsín cerró su campaña para las elecciones internas en la UCR bonaerense y llamó a fortalecer el partido.

«Hay dos propuestas en juego, la de un radicalismo que cree que no se le puede ganar al peronismo y otra en la que creemos que están dadas las condiciones objetivas y subjetivas para controlar el gobierno en 2011», sostuvo Alfonsín en el microestadio de Ferro, donde estuvo acompañado por los dirigentes nacionales de peso, como Gerardo Morales y Ángel Rozas, aunque no por el presidente Ernesto Sanz, que se declaró prescindente.

En un extenso discurso, Alfonsín -candidato a delegado del Comité Nacional- se refirió a sus rivales electorales radicales cobistas como «la vieja estructura desahuciada que aspira solo a colocar algunos diputados más para controlar al Gobierno» e insertó su proyecto en la provincia a un plan nacional para llevar a la UCR al poder en las presidenciales del año próximo.

«Nosotros queremos gobernar y que nos controlen desde la oposición. Vamos a ganar las elecciones de 2011, vamos a construir durante los próximos cuatro años la democracia social y vamos a ir por un segundo mandato en 2015», exclamó Alfonsin, ante un microestadio lleno de militantes del radicalismo bonaerense.

Allí, con varias alusiones a su padre en un enérgico mensaje, el diputado evitó responder a las acusaciones de sus enemigos de la Lista 15, que lo vincularon al kirchnerismo y a la opositora Elisa Carrió, y se limitó a señalar que se trata de «tonterías» que «sólo demuestran que están nerviosos» por las internas del 6 de junio.

Más duro hacia los históricos dirigentes Leopoldo Moreau, Federico Storani y el cobismo fue el candidato de Alfonsín para la próxima conducción de la UCR provincial, Miguel Bazze, quien remarcó que los afiliados bonaerenses están «cansados de que las listas las armen solo dos dirigentes en sus casas» y que el partido sea «furgón de cola del justicialismo».

«No necesitamos ir a golpearle la puerta a ningún intendente ni al gobernador para pedirles favores ni que nos acompañen en ninguna interna, queremos instalar un gobierno radical en la provincia de Buenos Aires», remarcó Bazze.

Incluso, el candidato ratificó las denuncias por posible fraude y remarcó que de todos modos su lista «va a dar batalla en cualquier condición, aunque quieran hacer trampa».

«El nuevo radicalismo» fue la frase que se eligió para estampar en el fondo del escenario montado en el microestadio de Ferro, el mismo lugar donde Raúl Alfonsín realizó en 1983 uno de sus más importantes actos de campaña.

Allí se ubicaron, junto a Alfonsín y Bazze, el senador Morales y el ex gobernador chaqueño Ángel Rozas, quienes con sus discursos dieron fuerte apoyo a la lista, lo mismo que una treintena de dirigentes que firmaron un documento en respaldo de ambos candidatos.

Entre ellos figuraron el grupo de diputados radicales que se encolumna detrás de Alfonsín aunque también curiosamente, el porteño Rodolfo Terragno y el cordobés Ramón Mestre, dos dirigentes cercanos al vicepresidente Julio Cobos.

«El sector de Moreau, Storani y el cobismo actúa con egoismo, porque no quieren aceptar la consagración de Alfonsín como referente de la política argentina. Alfonsín no tiene solamente un apellido ilustre, sino volúmen político nacional que debe ser orgullo de los radicales», lo exaltó Rozas.

A su turno, Morales llamó a los votantes del radicalismo bonaerense a «demostrar que la UCR de la provincia forma parte de un gran proyecto nacional» y que Alfonsín «va a liderar y a llevar la bandera del radicalismo en todo el país».

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here