La desaparición de la niña Sofía Herrera de un camping del norte de Tierra del Fuego cumple hoy dos años sin un sólo atisbo de solución, pese a la gran cantidad de recursos destinados a la investigación por organismos provinciales, nacionales e incluso internacionales. “Ahora nos queda esperar», asumió la mamá de la nena.

Sofía tenía cuatro años de edad cuando desapareció de la vista de sus padres María Elena Delgado y Fabián Herrera en el camping John Goodall, a 60 kilómetros de Río Grande, a donde la familia había ido a pasar el fin de semana con amigos.

En pocas horas la alarma desató un gran operativo de búsqueda de la policía fueguina, Prefectura Naval -el camping está cerca del océano Atlántico- y Gendarmería Nacional, a las que se sumaron fuerzas militares, policías de otras provincias, de Chile, e incluso investigadores del FBI.

La causa judicial está desde el inicio a cargo del juez de instrucción penal Eduardo López -fiscal Guillermo Garone-, quien a principios de año ordenó detener al cuidador del camping, Alberto Urrutia (73), por sospechas de que podría haberla secuestrado, aunque luego lo liberó por “falta de mérito”.

Una investigación de Radio Fueguina, de Río Grande, recabó datos sorprendentes de una investigación que está entre las más intensivas encaradas en el país: entre otros números, se recorrieron 2.900 kilómetros a pie o a caballo, y otros 100.900 en vehículos, en un minucioso rastrillaje en toda la provincia.

La investigación periodística (que será publicada en www.radiofueguina.com.ar) revela también que sólo en el primer mes de búsqueda hubo 53.146 cruces telefónicos y 69.000 vehículos requisados íntegramente; y que hubo 28 allanamientos de viviendas o edificios en un sólo día.

Entre otros datos curiosos, la causa llevó a detectar en toda la provincia a 19 ciudadanos titulares de un VW Gol gris, quienes además poseen un perro boxer, porque esa fue la característica señalada por un niño que aseguró haber visto cómo un hombre alzó a Sofía y se la llevó en un auto.

Sin embargo, para la madre, hoy «es un día más de angustia, no tenemos nada”. “Mi marido estuvo en Bolivia, Perú difundiendo la foto de Sofía, se está haciendo la web también. Ahora nos queda esperar», señaló en declaraciones a radio Uno.

«No hay absolutamente nada, no hay una sola pista. Hoy el teléfono ya no suena. Al principio, hubo llamados buen intencionados, mal intencionados», agregó al referirse al proceso de investigación y reconoció: “Seguramente algo falló, si se hubiera hecho todo bien mi hija estaría acá. De todos los rastrillajes que se hicieron algo falló”.

El 8 de septiembre último el juez López dio a conocer una imagen del rostro de Sofía actualizado digitalmente, y relanzó la campaña con una nueva página de internet (www.sofiaherrera.com) y el número para llamar sin cargo 0800 222 SOFI (7634).

Este martes a las 19 se realizará en Río Grande una nueva movilización en demanda de justicia para el caso, que encabezada por María Elena y Fabián, recorrerá diez cuadras desde la Plaza de las Américas hasta la esquina de San Martín y Belgrano, donde se realizará un acto.

Participarán también de la marcha Red Solidaria, la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia y la entidad Madres del Dolor, que estará representada por Silvia Irigaray, madre de Maxi Tasca, asesinado por un policía en el barrio porteño de Floresta, en 2001.

Fuente: Télam

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here