Piden perpetua para cinco policías bonaerenses acusados de torturar y matar a un joven

La solicitud la hizo el fiscal en el marco del juicio por el asesinato de Gastón Duffau, ocurrido el año pasado. También pidió dos años de cárcel y cinco años de inhabilitación a un capitán en actividad.

El fiscal del juicio que se sigue en La Matanza por el crimen de Gastón Duffau, ocurrido en febrero del año pasado en la localidad de Ramos Mejía, pidió hoy que se condene a reclusión perpetua a cinco policías bonaerenses a los que acusó de haber torturado hasta la muerte a la víctima.

El fiscal Guillermo Bordenave solicitó además al Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de La Matanza que condene a un capitán en actividad, jefe de los otros efectivos en el momento del hecho, a dos años de cárcel y a cinco de inhabilitación para ejercer cargos por el «incumplimiento de los deberes de funcionario público».

Los acusados son los policías Luis Acuña, Mauro Ponti, Rubén Steingruber, Leonardo Brandán, Natalio Denaris, procesados por la tortura y el homicidio de Duffau, mientras que el capitán Walter Cesari es juzgado por «incumplimiento de los deberes de funcionario público».

El representante del Ministerio Público indicó que los efectivos de la seccional de Ramos Mejía habían reportado un intento de robo por parte de Duffau, que nunca había sucedido.

«En la comisaría tercera de La Matanza indicaron en sus informes que un masculino ’Natalio’ (NN) había sido detenido por un hecho de robo y que quedó totalmente comprobado que dicho hecho fue inexistente», relató el fiscal.

Respecto a los argumentos de las distintas defensas que expresaban que las lesiones que presentaba Gastón eran de un accidente de tránsito del que había sido víctima días previos a su muerte, Bordenave contó que tampoco hubieron o al menos no fueron registrados accidentes para la fechas que indicaban los letrados.

«Tampoco existió en Ramos Mejía ni en todo La Matanza un accidente vial en el que hubieran lesiones culposas para la fecha que los defensores intentaron hacernos creer», manifestó.

La fiscalía dijo que en los resultados de la autopsia realizada a Duffau no se hallaron rastros de sustancias tóxicas, ni alcohol en sangre, orina, ni en cabellos.

«En el cadáver de la víctima se registraron politraumatismos varios graves, compresión torácica abdominal y mecanismos intrínsecos de asfixia que provocaron el deceso de Gastón Duffau», concluyó el informe de autopsia.

«Los peritos forenses indicaron que dichas lesiones eran recientes y vitales y que no superaban los treinta minutos a la muerte de la víctima», recordó Bordenave.

«Los testimonios fueron fundamentales por su precisión y secuencialidad para establecer cómo vieron a la víctima dentro de Mc Donalds, desde su ingreso, el incidente provocado por Gastón y el accionar de cada uno de ellos en aquel momento», enfatizó.

«Todos los testigos manifestaron que Duffau no tenía puesta remera y por ello pudieron ver perfectamente su cuerpo y nadie vio herida, hematoma, golpes o sangre ni en su torso ni rostro», expuso Bordenave.

El fiscal explicó la razón de su pedido de «tortura seguida de muerte», al relatar que para el Código Penal, tiene la misma carga penal el torturador que el homicida y que en este caso los cinco policías eran homicidas desde que comenzaron los tormentos que provocaron su deceso.

En cambio, la pena solicitada para Cesari fue porque «la tortura no se hubiera producido si él realizaba correcta y responsablemente su labor como jefe policial».

«Cesari demostró una falta total de dedicación en su labor como jefe policial cuyo desempeño se basa en el control de sus subalternos», puntualizó el fiscal.

Tras este alegato, fue el turno del abogado querellante Hugo López Carribero, patrocinante de la familia Duffau, quien solicitó la misma pena que el representante del Ministerio Público.

Mañana alegarán los defensores Carlos Pousa Bogado, representante de Brandán, y Rubén Fernández, letrado de Denaris, quienes recusaron a Bordenave al considerar que no puede acusar en el debate el mismo fiscal que instruyó la causa, que calificaron como «paupérrima».

El miércoles alegará Miguel Angel Racanelli, defensor de Acuña, Ponti, Stingruber y Cesari.

El juicio es llevado a cabo por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5, integrado por los jueces Gabriela Silvia Rizzuto, Matías Mariano Deane y Javier Mario González.

En las audiencias, las partes intentaron establecer lo sucedido en las últimas horas de vida de Gastón Duffau como así también el accionar del personal de seguridad de Mc Donalds y de los efectivos de la seccional de Ramos Mejía.

Por ello, el tribunal realizó el 20 de abril una inspección ocular en el local de comidas rápidas donde comenzaron los hechos que desencadenaron en el deceso de Duffau.

El 21 de abril, los integrantes del TOC 5 llevaron a cabo la reconstrucción del traslado desde la sede policial hasta el hospital de Haedo donde la víctima ingresó sin vida.

El hecho que se le imputa a los policías ocurrió el 22 de febrero de 2008, cuando Duffau (34) concurrió a un local de comidas rápidas Mc Donalds en Ramos Mejía, donde discutió con el personal de seguridad.

Las autoridades del local llamaron a la policía, que lo detuvo y lo llevó a la comisaría.

Según la investigación, los policías golpearon a Duffau porque se resistía a ingresar a la comisaría y lo dejaron malherido.

Al verlo desvanecido, los efectivos lo llevaron al Hospital de Haedo, pero los médicos determinaron que había llegado muerto, por lo que se estima que fue ferozmente golpeado en el trayecto.

Una primera autopsia determinó que presentaba lesiones compatibles con las de un accidente ocurrido días antes.

Sin embargo, en una segunda autopsia solicitada por la familia de la víctima surgió que la víctima sufrió al menos 80 golpes en todo el cuerpo y fue asfixiada.

El 8 de marzo, los policías Brandán, Denaris, Acuña, Ponti y Steingruber fueron detenidos e indagados por la Justicia.

Otro policía llamado David Maximiliano Mansilla también fue detenido junto al resto de sus compañeros de la fuerza, pero lo encontraron ahorcado con una sábana en su celda de la Unidad Penal 43 de La Matanza el 14 de abril del mismo año.

(Telam)