La agricultura familiar en la Argentina representa el 75% de la producción agrícola y aportan el 20% del  Producto Bruto Geográfico (PBG).  Los datos fueron aportados por la Secretaría de Desarrollo Rural, Carla Campos Bilbao, que llegó a Mendoza para inaugurar una nueva sede -la quinta en la provincia- que funcionará en el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV). Se reunió con el ministro Mercau, para evaluar futuras acciones en Mendoza.

Campos indicó que en la región de Cuyo existen 25 mil pequeños productores dedicados a esta actividad  con una incidencia del 30% en el PBG.  Las zonas donde se concentran la mayor parte de las explotaciones rurales son el Norte del país y la Mesopotamia.  “En la Argentina los productos frescos de la canasta familiar lo producen a este nivel de escala la actividad familiar y en cada provincia el 50% de las explotaciones está ocupada por pequeños productores”.

Según datos de Agricultura, el 80 por ciento de los alimentos que llegan a la mesa de los argentinos proviene de agricultores familiares, que suman más del 75% de la producción entre vides, algodón, caña de azúcar, horticultura y otros productos.

En materia de superficie ocupada, la agricultura familiar sólo tiene bajo su control el 13% de la explotación productiva, lo cual indica que no son propietarios de grandes extensiones de tierra.

Campos Bilbao se reunió con funcionarios del Ministerio de Producción a fin de fijar políticas de financiamiento y asistencia técnicas destinadas a pequeños productores de la provincia.

A través de la nueva sede del organismo nacional se prestará asesoramiento y asistencia técnica para la utilización de nuevas tecnologías y sistemas de producción integrados; asesoría en comercialización para mejorar la capacidad empresarial y la inserción en los mercados; asistencia financiera, dirigida a los que no disponen de los recursos económicos para desarrollar su emprendimiento; capacitación para ampliar los conocimientos y la eficiencia del trabajo; apoyo en el intercambio y difusión de información relacionada con el sector y ayuda específica a grupos vulnerables.

Una región diversificada

Los agricultores familiares de la región Cuyo tienen una producción diversificada, caracterizada por sus condiciones agroclimáticas. Con una fuerte tradición en la producción de semillas hortícolas, florícolas y forrajeras se destacan también en actividades vinculadas a las hortalizas, especias y aromáticas, cebolla, ajo, vides, olivos, frutales de carozo y pepita, palmas y lanas, apicultura, artesanías en telar y producción bovina, porcina, caprina, ovina, y de animales de granja como aves y conejos. Se trata de un segmento que representa el 50% de las explotaciones agropecuarias cuyanas, trabaja el 7% de las tierras productivas y el 53% de la mano de obra en el campo.

Al igual que el resto de los institutos agrupados en el  Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico para la Pequeña Agricultura Familiar (CIPAF), la sede de Mendoza fue concebida para generar, adaptar y validar tecnologías apropiadas para el desarrollo sostenible de la pequeña agricultura familiar, con la finalidad de promover la generación de empleos e ingresos genuinos a nivel territorial, arraigo rural, contribuir a la seguridad y soberanía alimentaria y posibilitar el acceso a los mercados.

En las fotos: Carla Campos junto a ministro Mercau y otros funcionarios de la Nación.

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