La Plaza de Mayo fue el epicentro de multitudinarias movilizaciones de organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos afines y opositoras al Gobierno, que turnaron sus actos en memoria de los 30 mil detenidos-desaparecidos al cumplirse 36 años del Golpe Militar de 1976.

 

Desde las puertas de la Casa Rosada hasta la Plaza Congreso y a lo largo de varias cuadras de la Avenida 9 de Julio y la Avenida de Mayo fueron miles de personas las que se desplazaron en el Día Nacional de la Memoria, por la Verdad y la Justicia.

 

Entre las decenas de agrupaciones que se hicieron presente, La Cámpora aportó el mayor número de militantes, que ocupaban al menos cuatro cuadras de la Avenida de Mayo. Entre sus máximos dirigentes se los pudo ver al diputado Andrés «Cuervo» Larroque, al titular de Aerolíneas Argentinas Mariano Recalde y al jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.

 

Cerca de las 19.00 comenzaron a ingresar a la plaza acompañados por el movimiento que dirige la ministra de Desarrollo Social Alicia Kirchner, Kolina, el Movimiento Evita de Emilio Pérsico, la agrupación Nunca Menos -de fuerte anclaje en la Provincia de Buenos Aires y que responde al vicepresidente Amado Boudou a través del secretario administrativo del Senado, Juan Zabaleta-, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Abuelas de Plaza de Mayo e HIJOS.

 

Las organizaciones cercanas al Gobierno ingresaron a la plaza con la tradicional bandera de 600 metros con imágenes de los desaparecidos para reclamar «juicio y castigo» para los responsables «civiles» de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el último gobierno de facto.

 

«Los grupos económicos también fueron la dictadura. Juicio y castigo ya», fue la consigna de ésta ocasión que se reprodujo a través de las pantallas colocadas al costado del escenario principal montado frente a Casa Rosada.

 

También aportaron una buena cantidad de manifestantes otros partidos y organizaciones oficialistas, como la Juventud Peronista, Nuevo Encuentro, la Tupac Amaru, Concertación Forja, Unidad Socialista y el Partido Humanista.

 

Más temprano, había llegado a la plaza el primer grueso de agrupaciones integrado por organizaciones de izquierda no kirchneristas y agrupadas en el Encuentro de Memoria, Verdad y Justicia, a las que se sumaron fuerzas políticas de la oposición, como el FAP, la Coalición Cívica y la UCR.

 

Con una hora de demora, iniciaron su marcha a las 16:30 desde el Congreso a lo largo de la Avenida de Mayo, hasta llegar a la histórica Plaza para encabezar un acto con duros reclamos al Gobierno, bajo la consigna de «Basta de ajuste, saqueo, espionaje y represión» y «por la derogación de la Ley Antiterrorista».

 

«Hoy salimos una vez más a denunciar la impunidad de ayer y de hoy. Salimos a denunciar al gobierno nacional, que utiliza las banderas de los derechos humanos porque pretende adueñarse de lo que supimos conseguir para ocultar su responsabilidad en la continuidad de la impunidad y su política represiva», señalaron las organizaciones en un documento conjunto leído en la plaza.

 

A través de él, también exigieron la «aparición con vida» de Jorge Julio López y Luciano Arruga; recordaron al militante asesinado Mariano Ferreyra y a las víctimas de la tragedia ferroviaria de Once; pidieron el «cese de la criminalización de las luchas, de la represión estatal y de las patotas sindicales»; el fin de «la inflación, los despidos y el pago de la deuda externa».

 

Pero en el momento en que las organizaciones de izquierda se retiraban de la plaza, se registraron algunos enfrentamientos aislados: el primero cuando los militantes del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) quisieron impedir que la UCR ingresara a la Plaza al canto de «Que se vayan todos…», emblemático de 2001, y otro entre manifestantes de Barrios de Pie e integrantes del Movimiento Evita sobre la 9 de Julio.

 

Tanto en una como en otra marcha hubo murgas, percusión, cantos, gente joven, otra más grande y niños, ciudadanos encolumnados y otros no organizados, banderas, canciones y carteles, en lo que fue en conjunto una de las jornadas de conmemoración más participativas desde el retorno de la democracia.

 

La movilización se realizó pese al vallado destinado al circuito callejero del TC 2000, a disputarse el próximo domingo, que restringió el paso y que fue utilizado finalmente para la exhibición de todo tipo de arte colectivo.

 

En el Día Nacional de la Memoria, instaurado feriado nacional durante la gestión de Néstor Kirchner, conmemora el golpe militar depuso al gobierno de María Estela Martínez de Perón y dio comienzo a la última dictadura, que se extendió hasta 1983, con el retorno la democracia de la mano del ex presidente radical Raúl Alfonsín.

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