La fuerte explosión tiró una de las paredes. (Patricio Caneo)
La fuerte explosión tiró una de las paredes. (Patricio Caneo)

La explosión en una vivienda que una familia alquilaba en el departamento de San Martín, causó ya la muerte del padre de la familia y de sus dos hijos. La mujer continúa internada en terapia intensiva, mientras crece la hipótesis de una suicidio colectivo.

Bomberos aseguraron que toda la casa fue cerrada herméticamente desde adentro y alguien encendió el gas. Creen que al haber tenido contacto con el calefón o una luz se produjo la explosión. Luego de agonizar por las quemaduras murieron el padre de la familia y los dos niños. La casa es del futbolista Gustavo Reggi.

La explosión en una casa alquilada del barrio Mebna tiene conmocionado a todo el departamento de San Martín: esta mañana se confirmó la existencia de una carta en la que se explica que fue un intento de suicidio masivo, en la que se pedía perdón al dueño de casa –es el fubtolista del Club San Martín Gustavo Reggi- y en la que habría instrucciones de donar los bienes familiares a una parroquia.

“La existencia de esta carta fue comunicada por el jefe distrital de Zona Este”, explicó esta mañana el Jefe de la Policía, Juan Carlos Caleri.

«El resultado de las pericias es de que habrían obturado todas las puertas y las ventanas de la habitación con cintas, trapos y, al parecer, estaríamos pensando que la familia lo que quiso hacer fue suicidarse, pero con gas, nada más. O sea abriendo una garrafa, que incluso está secuestrada, haciendo que la habitación se llenara de gas y no hubiera pérdida hacia fuera», explicó el comisario.

Al respecto, agregó: «Al parecer, alguien de la familia, no sé si a propósito o no, puede haber encendido una luz o algo que hizo implosión y por lo tanto causó la explosión».

Ayer nadie se explicaba cómo fue que una vivienda voló por los aires y arrasó con la pared de una casa colindante. Los cuatros miembros de la familia sufrieron quemaduras graves: anoche falleció el padre de la familia, Marcelo Scordamaglia, y esta mañana los dos niños Alejandro (15) y Gianfrancisco (8).

La madre de familia, María Laura Brodín (38), continúa en estado crítico en el hospital Lagomaggiore con coma inducido y conectada a un respirador.

Los hechos

Ayer al mediodía una fuerte explosión en una casa de San Martín revolucionó al departamento. En pocos segundos las llamas recorrieron todas las habitaciones de la vivienda y produjeron graves quemaduras a los cuatro integrantes de la familia que estaban adentro. La onda expansiva del estallido fue de tal magnitud que volteó la pared completa de uno de los dormitorios.

«Fue terrible, una explosión muy fuerte y después toda esa familia que salió corriendo a la calle. Iban desesperados, gritando y envueltos en las llamas», contó una vecina, que ayer a la siesta no salía del asombro.

Ayer a la siesta la gente del barrio Mebna, de San Martín, no salía del asombro y los vecinos dejaron el almuerzo para más tarde y se arrimaron a la casa incendiada: «Después de la explosión y con el cuerpo todo incendiado, la mujer se tiró a la acequia y los chicos y el padre quedaron tendidos en el jardín. Enseguida los vecinos nos cruzamos con lo que teníamos a la mano para apagarlos, algunos salimos con mantas y otros con baldes con agua», contó una mujer que vive en la casa de enfrente.

La familia Escordamaglia son gente llegada de Buenos Aires y hace unos ocho meses que alquilan la casa F1.

Con la llegada de los policías y de las ambulancias, los cuatro integrantes de la familia fueron trasladados al hospital Perrupato; de allí y debido a la gravedad de las quemaduras que en algunos casos superaba 70% del cuerpo, la pareja y el hijo mayor fueron derivados al Lagomaggiore, mientras que el niño de ocho años ingresó al Notti.

«Todavía estoy temblando porque no puedo creer lo que pasó y que yo siga viva», contó a Los Andes la vecina de la casa F2, lindera a la de los Escordamaglia: «Yo había salido al patio a tender ropa y a correr la manguera del jardín, cuando siento que de la casa vecina venía mucho olor a gas.

«Era muy fuerte el olor y entonces pensé en salir a la vereda para ir a avisarles, pero cuando fui a entrar a la cocina sentí una explosión terrible que casi me tira al suelo y los pedazos de ladrillos que me daban por la espalda. Después me di vuelta, vi todo ese fuego saliendo del dormitorio y la pared que ya no estaba en su lugar sino desparramada por todo mi jardín».

Aunque parezca increíble, en un instante y como resultado de la fuerte explosión, la pared de ladrillos del dormitorio de los Escordamaglia voló por los aires y se abrió un enorme boquete al jardín vecino.

Fuente: Los Andes

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