ROSARIO.- Por tratarse del primer acto no estuvo nada mal. Sirvió para comprobar, por ejemplo, que el cariño entre el plantel y el público se conserva intacto, aunque haya transcurrido ya un tiempo desde la última vez, en marzo pasado. Y, fundamentalmente, para constatar que el equipo goza de un grado de motivación excepcional antes del gran debut en la Copa del Mundo, el próximo domingo, frente a Sudáfrica, por el Grupo B.
La primera visita al templo donde se jugará la cita del año del hockey sobre césped estuvo envuelta de un clima mundialista. Además, enfrente hubo un adversario que es una de las potencias históricas de este deporte. La tarde primaveral, que convocó a unos 3000 espectadores, matizó el triunfo de las Leonas sobre Australia por 3-2, con dos goles de Alejandra Gulla y otro de Noel Barrionuevo.
La nota destacada la dio Alejandra Gulla, delantera de Lomas, que se convirtió en la artillera histórica del seleccionado al sumar un total de 149 tantos con la camiseta celeste y blanca. De esta manera, dejó atrás por uno a Vanina Oneto, retirada a fines de 2004, justamente en esta ciudad.
La tarde había comenzado complicada para Gulla, que a los cinco minutos facilitó el tanto de Shelly Liddelow. Pero no hay partido de las Leonas que no guarde algo maravilloso: seis minutos después, tuvo su desquite y marcó el empate con un remate violento, debajo del arco. A los 27, Gulla se apoderó por fin del registro récord: tocó corto y suave al gol, tras un rebote en la arquera australiana.
No hay partido que no atesore recuerdos para las Leonas. Todos significan algo, y éste vino a encadenar el último eslabón de esa mitología por ser la primera puesta en escena antes del Mundial, el segundo que se organizará en nuestro país después de la experiencia en el campo de polo de Palermo, en 1981.
Paralelamente, el encuentro sirvió para chequear el estado de la cancha, los accesos al estadio, el ingreso del público, la iluminación y el resto de los detalles. Todo parece estar bien encaminado, aunque la prueba de fuego será con las 12.000 personas que ocuparán las tribunas en los siete partidos de la Argentina. Rosario quiere mostrarse al mundo como un lugar para las grandes citas deportivas. De hecho, es la primera vez que esta urbe que vive al lado del Paraná es sede de un certamen de esta magnitud.
La gente, como siempre, acompañó. Estaba la referencia fresca del Champions Trophy 2004, disputado en el Jockey Club de Rosario. Aquí, el hockey se vive como pocos lugares en el mundo en la rama femenina, quizá sólo comparable con Holanda, aunque allí no abundan los cantitos ni el aliento futbolero que sí se hará sentir aquí cuando se juegue por los puntos.
Aquella competencia que sirvió para sellar el amor entre las Leonas y Rosario se renovará en estos días. Claro, además hay una responsable: Luciana Aymar. Lucha es local; para la gente es perfecta, aunque ella no redondee un partido ideal. Transmite una electricidad que corre por las tribunas cuando atraviesa la carpeta como una gacela, aventando rivales.
Hablar del magnetismo que generan las Leonas es una redundancia, pero observar a nenas de tres o cuatro años con caritas felices resulta conmovedor. También hubo gran cantidad de adolescentes que asistieron con las camisetas de sus clubes y sus palos. Entremezcladas, varias del Jockey Club de diez años se hicieron notar especialmente y alentaron al equipo aun cuando se encontraba dos veces en desventaja.
Sólo fue un anticipo de lo que vendrá: una fiesta hasta el 11 del mes próximo, día de definiciones, en el que se coronará el nuevo campeón. Holanda, hasta hoy, es la monarca.

Lifschitz entregó el trofeo
Entre los asistentes se observó al intendente de Rosario, Miguel Lifschitz, máximo responsable del certamen, acompañado de varios funcionarios políticos de su cartera. Lifschitz fue el encargado de entregarles el trofeo a las Leonas.

El DT Carlos Retegui
«Sirvió para retomar ritmo internacional»
ROSARIO.- La tarea de las Leonas fue de menor a mayor, con la virtud de haber emparejado el marcador dos veces y haber resuelto el duelo con la frialdad de Noel Barrionuevo en el córner corto. Este un plus invalorable que apareció en todo su esplendor en el último Champions Trophy que la Argentina se adjudicó en Nottingham. «El amistoso con Australia nos sirvió para retomar el ritmo del hockey internacional. Se trató del primer partido después del Champions, contra un equipo que nunca especula y sirve de buena medida».
Las Leonas continuarán entrenándose y esta semana disputarán tres amistosos a puertas cerradas: frente a India (hoy, a las 18.30), Japón (el jueves, a las 17) y Alemania (el viernes, a las 11).

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