¿Se comería un puré de papas con pétalos de capuchina, ensalada con caléndula o helado de violetas? La moda de incluir flores en la comida se consolida en el Reino Unido, donde una cadena de supermercados ya las vende en la sección de vegetales.

Durante los siglos XVI y XVII, las flores no eran ajenas a los platos y cacerolas, pero después del siglo XX se confinaron meramente a decorar los centros de mesa.

Cada maceta con unas 10 flores se vende por £1.29 (US$2.10).

Estos pétalos pueden ser pueden ser esparcidos en ensaladas o utilizados en cócteles, postres y tortas.

La idea, dice un vocero de la cadena a BBC Mundo, «es llevar una moda que antes era exclusiva de restaurantes de alta cocina al público en general, que cada vez más utiliza las flores del jardín como un ingrediente de la cocina diaria».

«Las flores comestibles no son solo una hermosa decoración en los platos, sino que tienen un agradable sabor», explica Rhonwen Cunningham, comprador de ensaladas de la cadena.

«Las violas tienen un sabor muy suave, mientras que la capuchina amarilla sabe ligeramente picante», agrega.

Flores venenosas

Para una chef del Reino Unido, Silvena Rowe, «las flores han sido ignoradas y la gente tiene miedo de ellas, pero añadirlas a la comida es natural», asegura.

Para ella las flores son como la viagra de la comida, no solo añaden color sino sabor.

Pero antes de incluir en un guisante un narciso del jardín, debe asegurarse de que esta flor pueda ser comestible, porque hay algunas, que aunque hermosas, son venenosas.

Los expertos insisten en que sólo se deben cocinar flores cuando se sepa con certeza que estas no son tóxicas, no han sido cultivados con pesticidas y que todos los pistilos y estambres han sido eliminados.

Por ejemplo las lobelias son venenosas así como el lirio o azucena del valle, y si sufre de fiebre del heno, asma o alergias, debe evitar comerlas o hacerlo en pequeñas cantidades.

Así que si le gusta explorar en la cocina, no solo puede añadir a la dieta alcachofas, coliflor y brócoli, sino un poco de flores de calabaza o hasta rosas.

Recetas

Kathy Brown, autora del libro «Flores comestibles», le dijo a BBC Mundo que aunque tradicionalmente las flores se usaban mayoritariamente para decorar las comidas, también son usadas en innumerables recetas.

«Cualquier flor va a tener un sabor parecido a su olor, así que las más olorosas son las mejores y todas realzan el sabor de las comidas», explica.

Ella tiene su propio jardín de flores comestibles, y sus recetas favoritas son: Pollo con flores de lavanda, carnero asado con lavanda, torta de zanahoria y caléndula, huevo revuelto con flores de clavo de olor, o torta Victoriana de violetas o rosas.

Kathy explica que distintas variedades de nuestra región son muy oportunas para usar en las comidas como begonias, fucsias y capuchinas.

Y según su experiencia, «las mujeres son las más interesadas en probar las flores en las comidas. Los hombres no tanto, las echan a un lado y piensan que son adornos», asegura.

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