Lo aseguró la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al encabezar el acto de conmemoración del Día de la Bandera en la localidad santafesina de Rosario. «Nos hemos demostrado a nosotros mismos y al mundo, que este modelo se mantuvo firme en el vendaval que hoy son las crisis de los países desarrollados», agregó.

La presidenta afirmó que los argentinos «tenemos que estar orgullosos» de que «este modelo se ha demostrado firme en el vendaval» de la crisis internacional; y enfatizó «lo hemos hecho nosotros, sin recetas de afuera» y con «el compromiso con los intereses nacionales y el pueblo».

La presidenta saludó a los asistentes al acto por el Día de la Bandera en «este 20 de junio del Bicentenario», y resaltó la figura de Manuel Belgrano como «un combatiente de la libertad e igualdad entre los argentinos», en contraste contra la versión que lo presenta «únicamente como el creador de nuestra bandera».

Cristina encabezó hoy el acto central por el Día de la Bandera que se realizó en Rosario, junto al gobernador Hermes Binner, el jefe de Gabinete, Anibal Fernández, funcionarios y legisladores nacionales y provinciales.

La presidenta dijo que «siempre pensé que tras de esa maravillosa obra que es legar a un país su identidad a través de un pabellón nacional, había otras cosas, tan o más importantes que muchas veces se nos sustraen en esa biografía oficial».

Recordó que Belgrano, «no siendo un militar, tomó las armas para defender la Patria», y aseguró que «la liberación hubiera sido imposible sin ese general al frente del Ejército del Norte, sin ese Exodo Jujeño, en el que miles de argentinos quemaron sus pertenencias para que nada quedara ante el invasor, que pretendía seguir sojuzgándolos».

Dijo también, que en ese momento «algunos ricos, que se negaron a quemar y abandonar lo que tenían, y preferían negociar con el enemigo, fueron fusilados por el general Belgrano por traidores a la Patria».

En ese sentido, criticó la idea de que «la historia de los argentinos sea una historia de dulcificación, sin conflicto y sin pelea», ya que «muchas veces cuando hay que tocar intereses poderosos para poder ejercer la solidaridad con los pobres, hay que tomar decisiones que molestan a los que más tienen, porque si no, la solidaridad es sólo un ejercicio retórico, y la generosidad es sólo un discurso para las campañas».

«Yo quiero -continuó la presidenta- una Argentina de políticos, legisladores, gobernadores, e intendentes que se jueguen junto al pueblo como lo hacía Belgrano, sin importar si muchas veces eso nos cuesta cosas».

Por eso, refirió que «cuando uno siente que le faltan fuerzas, cuando muchas veces uno cree que está solo, se acuerda de hombres como Manuel Belgrano, Mariano Moreno, Juan José Castelli, Bernardo de Monteagudo, Túpac Amaru, Juana Azurduy y Martín Miguel de Güemes, y entonces saca fuerzas de donde no las tiene y sigue adelante».

«Estoy comprometida firmemente con este pueblo, estoy convencida de que la Nación necesita de dirigentes dispuestos a dar todo por la Patria», sostuvo Cristina Fernández de Kirchner.

La primera mandataria dijo que «necesitamos integrar esfuerzos, hombres y mujeres de los partidos populares y democráticos, para seguir profundizando un modelo que en los últimos 7 años ha creado un crecimiento político y económico más importante de los últimos 200 años».

«Hemos logrado convertirnos en el país más igualitario de América Latina», proclamó, aunque señaló que «falta mucho, porque todavía tenemos que hacer más escuelas, tenemos que hacer más casas, más hospitales, más caminos».

Cristina recordó también que durante los festejos del Bicentenario «pudimos vernos los argentinos, los unos a los otros, que no éramos lo que nos contaban desde algunos espacios, que no éramos ni violentos ni malos y podíamos compartir millones volcados en las calles, y conmemorar nuestra historia, no la que nos escribieron los otros, con sus aciertos y sus fracasos, sus glorias y sus derrotas».

La presidenta llamó a «aunar esfuerzos» para «seguir trabajando como lo hemos hecho, porque nos hemos demostrado a nosotros mismos y al mundo, que este modelo, en el que muy pocos creían al principio, se ha demostrado firme en el vendaval que hoy son las crisis de los países desarrollados».

«Tenemos que estar muy orgullosos de lo que hemos hecho los argentinos, y lo hemos hecho nosotros, sin recetas de afuera aplicando lo que siempre nos ha hecho grande en la historia: el trabajo, el esfuerzo, la producción, y el compromiso con los intereses nacionales y el pueblo».

Sostuvo que «ésa es la fórmula para seguir adelante. Todavía falta construir más bienestar, más educación, más seguridad, y por eso me siento profundamente obligada como presidenta de todos los argentinos», refirió.

«Tengan la certeza -continuó la primera mandataria- de que soy inquebrantable en mis convicciones, y jamás voy a traicionar lo que pienso, que es la defensa irrestricta de los intereses del pueblo y la Nación».

Por el Día de la Bandera, desde el Monumento a la Bandera en la ciudad santafesina, la presidenta finalizó su discurso convocando a un «íViva la Patria, viva la Bandera, viva Rosario, viva Santa Fe, viva la República Argentina!».

La jefa de Estado arribó en el T-01 pasadas las 11.15 al aeropuerto de Fisherton, y desde allí se dirigió junto a su comitiva a Parque España, para inaugurar las obras de remodelación que fueron financiadas por el gobierno nacional, por una inversión superior a los 50 millones de pesos.

En el acto estaban presentes, entre otros, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández; los ministros de Economía, Amado Boudou; del Interior, Florencio Randazzo; y de Educación, Alberto Sileoni; además del gobernador de Santa Fe, Hermes Binner; y el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz.

Luego del acto central, la presidenta asistíó a un desfile cívico militar, que incluyó la participación de veteranos de la Guerra de Malvinas.

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