El periodista se sumó a las críticas de Garré y cuestionó las políticas de seguridad y de derechos humanos del gobernador. Los ejes del ataque a Provincia.

Sindicado como el «ministro sin cartera», el periodista Horacio Verbitsky volvió a hacer política desde sus columnas dominicales en Página 12 y se sumó al asedio del gobierno nacional contra Daniel Scioli por sus políticas de seguridad, la Policía bonaerense y los últimos nombramientos.

 

«El empleo de la policía como guardia pretoriana para que sólo la ola naranja llegara a los palcos era tan previsible como la reacción airada de los efectivos que la cumplieron. Sin conducción política, la policía vuelve a estar al borde de la disolución: el nuevo jefe tuvo que separar a su predecesor y a su segundo en el brindis de camaradería. Una Secretaría de Derechos Humanos para garantizar la impunidad», lanzó ayer el director del matutino.

 

El periodista apuntó, sobre todo, contra el ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, a quien llamó el «alcalde mayor penitenciario». El Gobierno, con la voz de Nilda Garré, viene pujando desde hace semanas para que el gobernador bonaerense eche a Casal, pero Scioli se resiste.

 

De forma indirecta, la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, pidió la cabeza de Casal al afirmar que Scioli no «ejerce el control político» sobre la Policía provincial, y alertó que si se negocia sin tomar «las riendas del problema» se «contribuye a la prostitución y a la corrupción de algunos sectores de las fuerzas».

 

Pocos días después, la represión de Infantería bonaerense a los militantes de La Cámpora en la legislatura provincial introdujo un nuevo actor: Gabriel Mariotto. El hombre de la Rosada para «controlar» a Scioli ordenó serias investigaciones, pero según advirtió Verbitsky en Página 12 «Casal ordenó antes de la asunción que sólo ingresasen las barras del gobernador y, una vez iniciada la refriega, que se empleara la fuerza contra los militantes de La Cámpora».

 

Garré, por su lado, lanzó sus dardo a Casal tras los disturbios con La Cámpora: «El uso de las armas debe ser la última opción».

 

A cuatro años de las elecciones, el kirchnerismo duro marca distancias con Scioli, quien podría ser uno de los candidatos naturales del PJ a la presidencia. Verbitsky, en la columna «Cómo Scioli y Casal negocian con la Policía de la tonfa fácil», dejó más claro qué piensa el Gobierno del gobernador bonaerense.

 

Derechos Humanos. Como si fuera poco, el director de Página 12 también fustigó a Scioli por la confirmación de Sara Derotier de Cobacho -de 80 años- como su secretaria de Derechos Humanos.

 

«Una octogenaria con la voz áspera del tabaco fuerte, que se desplaza en silla de ruedas y tres veces por semana debe someterse a un tratamiento de diálisis. Luego de reasumir, Scioli anunció que la había confirmado (…) La primera semana de diciembre, el gobernador había ofrecido ese cargo al Movimiento Evita, para que volviera a ocuparlo Edgardo Binstock (…) No hubo explicaciones por el cambio de planes, que equivale a dejar vacante un cargo fundamental, ya que Cobacho ha pasado por varias internaciones y desde principios de año sólo concurre a su oficina en forma excepcional», escribió «El Perro» en su columna dominical.

 

No sólo eso apuntó el periodista: «De la Secretaría se ocupa el marido de su nieta Amanda Danielis, Fernando Cano. Ex senadora provincial, ex funcionaria en Merlo del intendente Raúl Othacehé, desde la Secretaría de Derechos Humanos protegió a los sucesivos gobernadores de toda denuncia por el accionar policial».

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