El insólito accidente ocurrió en un encuentro de las Grandes Ligas de bésibol. «Tuvo suerte, la herida fue muy cerca del corazón», dijeron los médicos. 

Hubo y habrá todo tipo de accidentes en los deportes de alta competencia. Por negligencias de los deportistas, por errores humanos y hasta los más insólitos obra de la pura casualidad y hasta la mala suerte. Pero como éste se han visto pocos…

Ocurrió en la MBL, las Grandes Ligas de Bésibol estadounidenses, en un partido entre  Florida Marlins y Chicago Cubs. Resulta que Welington Castillo, que estaba bateando, conectó la pelota con tanta fuerza que partió el bate y las partes salieron volando.

Su compañero, Tyler Colvin, que estaba por correr para robar una base, no vio venir la gran esquirla del bate y se le clavó directamente en el pecho, muy cerca del corazón.

Anonadado, Tyler no terminaba de entender qué había pasado, hasta que el médico lo agarró y lo sacó del campo. Enseguida, por precaución, fue llevado al Jackson Memorial Hospital de Miami, ya que el golpe fue bastante fuerte. Según explicaron luego, se produjo una pequeña herida sangrante y su condición es estable, aunque aún no se sabe si podrá volver a jugar en lo que queda de la temporada.

«La herida ha sido a unos pocos centímetros del corazón y pudo haber sido mucho más grave», publicó el diario local Chicago Breaking Sports.

Castillo, quien fue el potente bateador, no se quedó bien. “Me siento fatal… no fue a propósito”, dijo al finalizar el encuentro. “Da miedo… ese es uno de los peligros de los bates de madera», sostuvo Jeff Baker, jugador de los Cubs.

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