Cromañón:tras el fallo que condenó a Chabán a 20 años y absolvió a Callejeros, ya preparan las apelaciones

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Recién entrada la noche y cuando el Tribunal Oral 24 terminaba la lectura de la sentencia, los abogados de la querella y de la defensa se alistan para iniciar el siguiente paso judicial que evitaría que las condenas queden firmes. El manager de la banda, Diego Argañaraz, fue condenado a 18, lo mismo que Rubén Díaz. La ex funcionaria Fabiana Fizsbin, a dos; y Raúl Villarreal, a uno. El veredicto provocó indignación en los familiares y se resgistraron serios incidentes.

En la sentencia, los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 24 condenaron al manager de Callejeros, Diego Argañaraz, a 18 años de prisión, al igual que al subcomisario Carlos Rubén Díaz, a quien acusaron de haber cobrado coimas para permitir la realización del show que derivó en la tragedia.

En tanto, las ex funcionarias del Gobierno porteño Fabiana Fiszbin y Ana María Fernández fueron condenadas a 2 años de prisión por no haber controlado debidamente las habilitaciones del local, y Raúl Villarreal, mano derecha de Chabán, a un año de prisión en suspenso por colaborar en el pago de coimas.

Los otros dos imputados que resultaron absueltos, además de los músicos, fueron el ex comisario a cargo de la jurisdicción, Miguel Belay, a quien el fiscal no había acusado y el ex director adjunto de Fiscalización y Control del gobierno porteño, Gustavo Torres.

La jornada comenzó pasadas las 15.20, cuando los integrantes del TOC 24 ingresaron a la sala de audiencias, la cual estaba colmada por decenas de familiares de víctimas y casi un centenar de periodistas que ocuparon la totalidad de los lugares para invitados.

También ocuparon sus lugares el líder de Callejeros Patricio Santos Fontanet, el bajista Christian Torrejón, el baterista Eduardo Arturo Vázquez, el guitarrista Elio Rodrigo Delgado, el saxofonista Juan Alberto Carbone, el ex guitarrista Maximiliano Djerfy el escenógrafo Daniel Cardell, y el ex comisario Belay.

Chabán, con una pequeña venda que le cubría una herida en la frente, ingresó al escuchar las primeras palabras de la lectura, pero al conocer su condena a 20 años de cárcel por coautor del delito de incendio seguido de 193 muertes y 1.432 heridos, en concurso real del delito de cohecho pasivo, se tomó la cabeza, se levantó y se fue.

Luego, al mencionarse la absolución de 9 de los 15 imputados, entre ellos los integrantes de Callejeros, se originaron los incidentes tanto dentro de la sala como en la puerta de los tribunales.

Apenas se conoció el fallo, los fans de Callejeros, reunidos en la Plaza Lavalle sobre la calle Talcahuano, cantaron de alegría, mientras que dentro del recinto, muchas madres de víctimas comenzaron a llorar en señal de repudio y a insultar a los jueces, a quienes les gritaban «cobardes» e «hijos de puta».

De hecho, al menos dos familiares enojados quisieron agredir a los músicos absueltos por lo que debió intervenir el personal policial en medio de algunos empujones y forcejeos.

Con más calma, José Iglesias, padre de una de las víctimas y uno de los abogados de la querella, dijo que el fallo «es un escándalo» y que no confía más en la Justicia. «Obviamente que vamos a seguir en la lucha hasta que las cosas cambien, no sólo la sentencia», expresó mientras se retiraba de los tribunales.

En la calle, decenas de policías de distintas comisarías y de Infantería intentaron controlar, mediante la utilización de carros hidrantes, el desborde protagonizado por los familiares, amigos y conocidos de las víctimas de Cromañón que se opusieron al fallo.

En esos incidentes, un oficial de la Policía Federal sufrió el robo de su pistola reglamentaria, y el comisario Marcelo Canstatt, jefe de la seccional 3ra., con jurisdicción en la zona, fue víctima del robo de su handy de comunicación personal y fue uno de los siete policías lesionados, con el tabique nasal fracturado.

Además, 12 personas debieron recibir asistencia médica, la mayoría por sufrir crisis nerviosa, según confirmó a Télam Alberto Crescenti, director del Servicio de Atención Médica de Emergencia (SAME), quien aclaró que todos excepto uno, fueron derivados a los hospitales Fernández y Ramos Mejía.

En el fallo, el tribunal impuso algunas obligaciones que Chabán deberá cumplir hasta tanto no se haga efectiva la sentencia, entre ellas la prohibición de salida del país y la fijación de un domicilio del que no podrá ausentarse por un plazo mayor de 24 horas sin previa autorización del Tribunal.

Además deberá comparecer semanalmente ante la Secretaría del Tribunal. Por otra parte, los jueces ordenaron que Villarreal también fije su domicilio y que se someta al cuidado del Patronato de Liberados «por el lapso de dos años».

Además, le fijó la realización de «trabajos no remunerados a favor de la comunidad, a razón de ochenta horas en la sede de Caritas más cercana a su domicilio, por el lapso de un año».

En tanto, le ordenó «realizar un curso de formación ciudadana destinado a inculcarle los principios básicos que rigen en una sociedad democrática, para lo que se oficiará a la Subsecretaría de Promoción de Derechos Humanos dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación».

Por otra parte, recomendó al Congreso Nacional y a la Legislatura porteña que elabore un catálogo de materiales peligrosos para la colocación en locales comerciales, que se cree un organismo que lo controle, y que evalúe el agravamiento de la pena para el delito de «incumplimiento de los deberes de funcionario público».