El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirma que se ha decidido usar todos los medios para que se respete la resolución de la ONU.- Gadafi ignora el ultimátum de la ONU y ataca por aire y tierra Bengasi.- EE UU afirma que Trípoli está violando su compromiso

Nada más aprobarse en la reunión de París la intervención militar en Libia, un avión francés ha realizado el primer disparo en territorio libio a las 17.45 horas contra un vehículo, según ha informado el Ministerio de Defensa francés, que ha subrayado que la misión pretende garantizar la exclusión del espacio aéreo y evitar ataques contra la población civil. El líder libio, Muamar el Gadafi, no ha respetado el alto el fuego que anunció ayer nada más conocerse que las potencias occidentales se aprestaban a intervenir militarmente en Libia. Un día más tarde, la comunidad internacional ha cumplido su promesa de intervenir.

Nicolas Sarkozy anunció tras la reunión mantenida en París que sus aviones ya estaban evitando los ataques contra le población civil. «Nuestros aviones ya frenan los ataques de Gadafi», informó tras la reunión. Poco después de este anuncio el ataque contra el régimen de Gadafi ha sido un hecho.

Luz verde para la acción militar en Libia

En la cumbre parisina, que finalizó dos horas antes de que comenzaran los disparos, se llegó al acuerdo de aplicar la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre Libia, por lo que dieron luz verde a los bombardeos de Libia, para evitar que los aliados al régimen libio sigan atacando indiscriminadamente a la población civil contraria al dictador. Además, están llegando seis aviones F-16 daneses a la base de Sigonella y que Italia ya ha desplegado sus Tornado y cazas Eurofighter en la base de Trapani en Sicilia, según informa Miguel Mora desde Roma.

Los países participantes en la cumbre sobre Libia en París se han comprometido a actuar colectivamente contra el régimen de Gadafi para que se cumpla la resolución 1973 de la ONU, donde han acordado que sus contribuciones serán «diferenciadas», pero lo harán de forma conjunta. «Estamos decididos a actuar colectivamente y de forma resuelta para dar pleno efecto» a la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, según una declaración divulgada por la presidencia francesa al término de la reunión.

En la declaración se anunciaba que se iban «tomar todas las acciones necesarias, incluidas las militares», que también están contempladas en la resolución del Consejo de Seguridad, y se aseguraba que ese compromiso va a ser duradero: «No dejaremos que el coronel Gadafi siga desafiando a la comunidad internacional y menospreciando a su pueblo». «Continuaremos nuestra ayuda a favor de los libios para que puedan reconstruir su país, con el pleno respeto de la soberanía y de la integridad territorial de Libia», añade la nota. Los países participantes han considerado en la cumbre «inaceptable» que el régimen libio haya «intensificado su violencia para imponer por la fuerza su voluntad a la del pueblo», que desde el pasado 15 de febrero «expresa pacíficamente el rechazo a sus dirigentes y su aspiración al cambio».

Los países participantes consideraron en la cumbre «inaceptable» que el régimen libio haya «intensificado su violencia para imponer por la fuerza su voluntad a la del pueblo», que desde el pasado 15 de febrero «expresa pacíficamente el rechazo a sus dirigentes y su aspiración al cambio». Además de Francia como anfitriona, en la reunión han estado los representantes de Alemania, Bélgica, Canadá, Dinamarca, Emiratos Árabes Unidos, España, Estados Unidos, Grecia, Irak, Italia, Jordania, Marruecos, Noruega, Holanda, Polonia, Catar y el Reino Unido. También han acudido el Consejo Europeo, la Unión Europea (UE), la Liga Árabe y la ONU, representada por su secretario general, Ban Ki- moon.

Tras las primeras palabras de Sarkozy, el primer ministro británico, David Cameron, también se ha dirigido a los medios de comunicación para avanzar que había llegado «el tiempo para la acción» en Libia, después de que el Gadafi haya «mentido» a la comunidad internacional al romper el alto el fuego que su Gobierno declaró ayer. «El coronel Gadafi ha hecho que esto ocurra. Ha mentido a la comunidad internacional. Había prometido un alto el fuego y ha roto el alto el fuego», ha dicho Cameron. «(Gadafi) continúa tratando brutalmente a su propio pueblo, así que ha llegado el tiempo para la acción. La acción tiene que ser urgente. Tenemos que hacer cumplir la voluntad de Naciones Unidas y no podemos permitir que continúe la masacre de civiles», ha subrayado el primer ministro’ británico.

Continúan los ataques en Libia

Mientras tanto, en un evidente desafío a la resolución de la ONU, los combates han continuado durante todo el día con intensidad al sudoeste de Bengasi, la ciudad que se convirtió en capital de la insurrección y últimamente en su último refugio, tras la ofensiva del dictador, cuyos portavoces niegan en todo momento que estén asaltando el bastión rebelde. Además, decenas de libios pro Gadafi se han concentrado en los potenciales objetivos del eventual bombardeo de las fuerzas aliadas, que podría hacerse realidad en las próximas horas. Los escudos humanos son especialmente visibles en Trípoli.

Los rebeldes que defienden Bengasi han denunciado que han sido atacados por las tropas leales a Gadafi, lo que les ha obligado a retirarse hacia el interior de la ciudad. La cadena de televisión Al Yazira ha asegurado que tropas de Gadafi han entrado en algunos suburbios de la ciudad, a la que intentan acceder desde el sur y desde el mar. El Gobierno de Gadafi, sin embargo, niega que esté atacando la ciudad y asegura que son sus tropas las que han sido atacadas. Según fuentes médicas citadas por Al Yazira, la violencia ha causado ya 26 muertos y más de 40 heridos, que han sido llevados al hospital de Jala de la ciudad. No han dado más detalles. Poco antes, los rebeldes aseguraban haber abatido a 19 leales a Gadafi.

Testigos y milicianos rebeldes han informado de que tropas del dictador habían entrado en la ciudad desde el oeste, el sur y desde la costa. Se han podido escuchar explosiones en varios puntos de la ciudad, entre ellos un cuartel de los insurgentes. «Están entrando en Bengasi desde el oeste. ¿Dónde están las fuerzas occidentales?», se preguntaba el portavoz rebelde Khalid al Sayeh. «Las explosiones comenzaron sobre las dos de la mañana. Las fuerzas de Gadafi están avanzando, hemos oído que están a unos 20 kilómetros de Bengasi», ha declarado Faraj Ali, residente en Bengasi, a Reuters. «Es fuego de artillería. Hemos visto un avión», ha dicho. En otros puntos de la ciudad, otras personas han informado de ataques aéreos: «Varios cazas han bombardeado la carretera del aeropuerto y ha habido un ataque en el distrito de Abu Hadi, en las afueras», ha relatado Mohammed Dwo. También ha habido bombardeos en algunos puntos del centro, según Al Yazira. No obstante, el bombardeo aéreo no ha podido ser confirmado.

También se ha informado de que un avión militar -un caza- ha sido abatido sobre la ciudad. El corresponsal de Reuters en la ciudad ha relatado que ha visto «un avión que sobrevolaba en círculos la ciudad, salir de las nubes, dirigirse aparentemente sobre un objetivo y entonces ha sido alcanzado y se ha ido derecho al suelo en llamas y una enorme columna de humo negro se ha levantando». «Parecía que estaba atacando unos cuarteles militares en Bengasi», ha dicho. Los propios rebeldes han reconocido ya que el aparato estaba encuadrado en sus filas y pilotado por un militar unido a su causa.

El líder del Consejo Nacional Libio, el Gobierno rebelde, ha pedido a la comunidad internacional que actúe rápido para proteger a los civiles. «Están bombardeando todos los distritos de Bengasi», ha dicho Mustafa Abdel Jalil a Al Yazira. «La comunidad internacional llega tarde para salvar a los civiles de las fuerzas de Gadafi. Si no ponen en práctica la resolución de la ONU, habrá una catástrofe en Bengasi hoy», ha sentenciado». Miles de personas han huido o están tratando de abandonar Bengasi ante lo que parece una asalto inminente de las tropas leales a Gadafi.

Pese a la información de los reporteros y los testimonios de los testigos, el Gobierno libio sostiene que no ha iniciado ninguna acción militar sobre Bengasi. Un portavoz del Gobierno, Mussa Ibrahim, ha declarado que «en absoluto hay ataques sobre Bengasi. Como dijimos, estamos respetando el alto el fuego y queremos que vengan observadores internacionales. Hay rebeldes atacando pueblos y ciudades intentando instigar una intervención militar extranjera». La televisión estatal decía que grupos de Al Qaeda estaban atacando a las tropas.

El ataque sobre Bengasi se produce pese al alto el fuego anunciado ayer por el Gobierno de Gadafi. Fue la respuesta del dictador a la resolución de la ONU que autoriza el uso de la fuerza para establecer una zona de exclusión aérea que impida a la aviación Libia bombardear a los rebeldes. Hoy, una cumbre en París de líderes políticos decidirá la organización de la intervención militar aliada. Pese a todo, ya ayer muchos desconfiaban de las intenciones de Gadafi.

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