Consiguió una marca de 81,96 y anotó su nombre entre los 12 atletas que el sábado pelearán por las medallas.

Braian Toledo sueña despierto, se metió en la final de lanzamiento de jabalina con una actuación formidable que lo ilusiona con seguir creciendo. El joven de 22 años terminó en el puesto 12 en la clasificación en la que alcanzó los 81.96 metros -logró su mejor marca en el año- y el sábado desde las 20:55 buscará subirse al podio.

Braian ToledoLa noche calurosa en el estadio Engenhao fue tan redonda como sufrida para Braian Toledo. Minutos después de las 20.30 le llegó el turno de salir a la pista y en ese momento insinuó lo que más tarde concretaría. En su primer intento, lanzó 78.99 metros y así llegó a lo que era su mejor marca del año. Pero enseguida la superó. En su segundo turno ascendió a los 81.96 metros para ponerse segundo en el Grupo A. Sólo faltaba un pasito rumbo a la gran cita. Para avanzar de manera directa a la final los competidores debían alcanzar los 82 metros o quedar entre los 12 mejores clasificados.

El tercer y último lanzamiento del argentino fue el más flojo, con una marca de 80.36 que lo bajó al quinto lugar. Pero para ese entonces era cuestión de esperar lo que ocurriera en el Grupo B y que no lo superaran más de siete adversarios. “Si llego a la final olímpica con 22 años me vuelvo loco”, dijo al cerrar su participación.

El sufrimiento se hizo largo, pero minutos antes de las 23 llegó la noticia esperada: terminó duodécimo y alcanzó el último lugar que otorga plaza para la final.

Toledo participa de su segundo Juego Olímpico luego de dar la grata sorpresa en Londres 2012 donde quedó en el puesto 30 con apenas 18 años. El chico de Marcos Paz consiguió el pasaje a Río de Janeiro en el Mundial de Beijing con un registro de 83.32 metros, que a su vez lo hizo superar por 42 centímetros el récord nacional que había conseguido el año pasado en el Cenard.

En poco tiempo, el argentino consiguió muchas cosas. En su vitrina guarda la medalla de bronce en el Mundial de menores 2009, la de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud, de Singapur 2010 y el bronce en los Panamericanos de Guadalajara 2011. Ganó también la medalla dorada en el campeonato Iberoamericano de 2012, en Barquisimeto, Venezuela, y la de plata en el Mundial Junior 2012, en Barcelona.

Ahora, aquí en Río de Janeiro dio el primer paso con autoridad. Ya está metido en la lucha grande, consiguió su primer gran objetivo que era meterse en la final del sábado. Y nadie le quita la ilusión de aspirar a ganar una nueva medalla para el deporte argentino.

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