El presente Proyecto de Ley pretende establecer la obligatoriedad de que, las construcciones y emprendimientos turísticos que se encuentren a una distancia de hasta 3000 metros de las márgenes de ríos, lagos y embalses de la provincia, deben contar con un tratamiento de efluentes y/o líquidos cloacales.

Uno de nuestros recursos más valiosos es, sin duda, el agua. La calidad de nuestras aguas es fundamental tanto para el desarrollo de las zonas urbanas como para la riqueza de las áreas rurales. Tenemos que recordar que la riqueza de Mendoza está circunscripta a las poco más de 300 mil hectáreas que constituyen los Oasis irrigados. En efecto, es en estos pequeños oasis donde se concentra la mayor parte de la población y de la industria de nuestra provincia.

El potencial turístico de zonas como las que rodean los embalses de Potrerillos, El Carrizal, El Nihuil, Valle Grande, Agua del Toro, Los Reyunos, etc., es enorme y no dudamos que cada año se incrementará, lo que generará riquezas para la provincia y beneficios para toda la población. Sin embargo es necesario que cuidemos estos recursos si queremos conservarlos para las futuras generaciones.

La Ley 5961 de Preservación del Medio Ambiente en su Artículo 3º, declara de interés provincial el control, reducción o eliminación de factores, procesos, actividades o componentes del medio que ocasionen o puedan ocasionar perjuicios al ambiente, a la vida del hombre y a los demás seres vivos. En ese sentido entendemos que la existencia de efluentes cloacales que sean volcados a los cauces de ríos o embalses o que, incluso, sean depositados en pozos sépticos sin mayores tratamientos constituyen un problema ambiental grave.

En efecto, sabemos ya que la primer napa freática (aquella que se encuentra entre los 2 y los 20 metros de profundidad) se encuentra gravemente contaminada principalmente con material orgánico, productos químicos, pesticidas, venenos que se utilizan a diarios en el uso domestico, debido a las filtraciones de los pozos sépticos. En tanto, en algunos lugares de la provincia (como el Norte de San Martín y zonas de General Alvear y San Rafael) la napa que se encuentra entre los 90 y los 110 metros (que históricamente fue la utilizada para riego agrícola) está tan contaminada y salinizada que ya no se puede utilizar para el riego de cultivos obligando a realizar las perforaciones a mayor profundidad.

«Todo esto que ocurre con las aguas subterráneas pudo evitarse si se hubiera realizado un manejo racional de las mismas. En estos momentos es una obligación del Estado preservar nuestras fuentes de agua y este proyecto, creemos, actúa en ese sentido. Más allá de las dificultades que el actual gobierno tenga para remitir a esta H. Legislatura el informe ambiental anual donde consten el estado general de los ecosistemas provinciales, la situación de nuestros recursos naturales (incluyendo por supuesto al agua superficial y subterránea) y una evaluación crítica de lo actuado. Digo, más allá de esas dificultades, se hace necesario que legislemos para el futuro y que actuemos ahora para preservar los recursos de los futuros mendocinos».

«Estamos en conocimiento de que muchos emprendimientos turísticos aún contando con una Evaluación del Impacto Ambiental (E.I.A.) contemplado por la Ley 5961 no previeron el tratamiento de los efluentes cloacales allí donde carecían de red cloacal. Esto que hasta hace unos años podía tolerarse se hace hoy imposible de permitir principalmente porque las tecnologías para el tratamiento de residuos cloacales domiciliarios e industriales han bajado sus costos al tiempo que han mejorado su eficacia».

«Efectivamente, hoy existe tecnología para el tratamiento de líquidos cloacales a costos muy accesibles y que permiten reutilizar el agua tratada para su uso en agricultura o forestación».

 

PROYECTO DE LEY-Senador Germán Gómez

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