El peritaje de audio que determinó que detrás de la voz de Carlos Carrascosa pidiendo una ambulancia se escucha a un hombre y a una mujer se convirtió en un elemento clave. «Se armó un globo difícil de desinflar», sostuvo el abogado de los Belsunce en CN23.

Juan Vigliero, sostuvo que la causa se convirtió en «un globo difícil de desinflar, porque después es imposible cambiar los pensamientos generales sobre lo que no ocurrió y se piensa que sí. El mejor ejemplo es el tema de la gotita. Hay pruebas que dicen que no hubo gotita y la gente sigue creyendo en eso».

El peritaje de audio de Gendarmería que determinó que detrás de la voz de Carlos Carrascosa pidiendo una ambulancia a la empresa prepaga de salud se escucha a un hombre y a una mujer gritando frases se convirtió hoy, en el segundo juicio por el caso García Belsunce, en un elemento clave que enfrentó a la fiscalía y las defensas.

En sus planteos preliminares, la fiscal Laura Zyseskind pidió expresamente que dicho estudio de evidencia realizado en 2007 en el marco del primer juicio oral a Carrascosa, sea incorporado a este debate.

En cambio, el abogado de Guillermo Bártoli, Alejandro Novak, se opuso rotundamente al argumentar, entre otros motivos, que no es prueba nueva, que la fiscal debió incorporarla en la audiencia preliminar y que su cliente no tuvo perito de parte para controlarla.

Además, Novak recordó que sobre ese peritaje la esposa de Bártoli y ahora nueva imputada en la causa García Belsunce, Irene Hurtig, formuló una denuncia ante la Justicia Federal en la que afirma que en un llamado telefónica le dijeron que estaba “truchado” por el primer fiscal del caso, Diego Molina Pico.

Uno de los miembros del tribunal, el juez Alberto Ortolani intervino de todas formas para recordarle al defensor que a «efectus videndi”, toda la prueba producida en el primer debate se había incorporado a este segundo juicio.

Las defensas de Horacio García Belsunce, John Hurtig y el vecino Sergio Binello, apoyaron a Novak, mientras que el único abogado que pidió la incorporación de la prueba propuesta por la fiscal fue Roberto Ribas, patrocinante de Beatriz Michelini, argumentando que también involucra a la estrategia defensista de su clienta.

La pericia es la clave de la causa y de la acusación por parte de los fiscales de la presunta participación de Bártoli y su esposa Irene en el crimen.

Se trata de la llamada de las 19.07 de aquel 27 de octubre de 2002, cuando Carrascosa llamá a Osde para solicitar una ambulancia para su esposa y de fondo, se escuchan las voces y gritos de un hombre y una mujer.

La pericia determinó y el propio Bártoli reconoció, que el hombre es él y la mujer, para los fiscales es Irene Hurtig, y no Beatriz Michelini, como siempre afirmó la familia, porque intentarán probar que en ese horario la masajista todavía estaba retenida en la puerta del country esperando la autorización para su ingreso.

Según la conclusión pericial, que filtró la voz de Carrascosa, a Bártoli y esa mujer se le escuchan decir “tenela”, “tocala”, “sí… está muerta”, “cerrá la puert…”, “dale … vamo…”, frases que para la fiscalía denotan que estaban manipulando el cadáver.

“Esa pericia no dice nada contundente. A mi mujer la trataron de detener con esa prueba y hoy los mismos fiscales, con la misma prueba, me quieren ampliar la acusación. Ellos sostienen que yo digo ‘vamos vamos’ y en realidad lo que dije es ‘vamos María, vamos’ cuando intentaba resucitarla. Esa pericia no fue controlada por mi defensa”, dijo Bártoli a Télam sobre la cuestionada prueba.

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