El secretario general del gobierno porteño aseguró que hay «muchas causales» para demostrar el «mal desempeño» del juez y recordó que «tiene un proceso abierto en el Consejo de la Magistratura»,

La idea de pedir el juicio político al juez federal Norberto Oyarbide «por mal desempeño» comenzó a cobrar fuerza en el seno de Propuesta Republicana (PRO) luego de que el magistrado procesó al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, por considerarlo partícipe en una asociación ilícita que realizaba escuchas telefónicas ilegales.

El secretario general del gobierno porteño, Marcos Peña, dijo esta mañana que «habrá que evaluar» si corresponde pedir el juicio político al magistrado.

En igual sentido se expresó el diputado provincial y primo del jefe comunal, Jorge Macri, quien reprochó al juez que «mira la realidad con un solo ojo», por lo que, dijo, el PRO maneja la «alternativa» de buscar su destitución para poder «defenderse».

El viernes, Oyarbide procesó a Macri por considerarlo partícipe necesario en una asociación ilícita dedica a realizar escuchas ilegales en perjuicio de dirigentes políticos, sociales y sindicales.

Macri rechazó la acusación, dijo que estaba «escrita de antemano» y, además de anticipar que será apelada, afirmó que el juez es «funcional» al kirchnerismo.

En ese contexto, Peña dijo a radio El Mundo que hay «muchas causales» para demostrar el «mal desempeño» del magistrado y recordó que «tiene un proceso abierto en el Consejo de la Magistratura» donde «lo único que lo protege son los kirchneristas, que lo cuidan».

«No hay que adelantarse pero hay muchas causales para demostrar que hay mal desempeño. Habrá que evaluar si se toma una acción» para pedir el juicio político a Oyarbide, dijo el funcionario porteño.

Por su parte, Jorge Macri remarcó que Oyarbide «orienta la investigación con un fin persecutorio», por lo que en PRO ya se maneja la «alternativa» de buscar su destitución para «defenderse de un juez que mira la realidad con un sólo ojo».

«Iríamos a (la Cámara Nacional de) Casación a demostrar el prevaricato, la predefinición que ha tenido el juez en avanzar en esta causa», agregó a radio Diez. En tanto, la diputada Gabriela Michetti admitió que sentía «preocupación e incertidumbre» por el procesamiento de Macri, y cargó contra el juez designado en el cargo por el ex presidente Carlos Menem, al sostener en diálogo con radio Mitre que «es funcional a los intereses del gobierno nacional» porque «maneja la causa de manera sesgada y parcial».

Quien aprovechó el revés judicial de Macri fue el ex jefe de Gobierno porteño Aníbal Ibarra, quien renovó su embestida contra el ex presidente de Boca Juniors al señalar que «todos los caminos» conducen hacia él en la causa de las escuchas ilegales.

Macri «eligió el camino de la victimización» con el que «le ha ido muy bien», «castigando al gobierno nacional, al juez (Norberto Oyarbide), incluso a uno de los denunciantes», por el dirigente de la comunidad judía Sergio Burstein, planteó.

Ibarra defendió por radio Mitre la actuación de Oyarbide al apuntar que «todo lo que hace lo controla la Cámara, que son tres jueces y decide si está bien, y hasta ahora todo lo ratificaron y dijeron que estaba bien».

«Fíjense cómo cambió el PRO: cuando yo era jefe de Gobierno me tenía que hacer cargo de lo que hacía hasta el último inspector (en referencia a la tragedia de Cromañón, cuando estaba al frente del Ejecutivo comunal) y ahora que ellos son Gobierno, Macri no se hace cargo de lo que hace su jefe de Policía», comparó.

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