Referentes de la construcción, el comercio y la industria defendieron la propuesta de canje y coincidieron en los efectos positivos: regreso del crédito externo a tasas bajas, caída del riesgo país y reactivación de los planes de inversión.

El anuncio del canje de deuda por parte del ministro de Economía, Amado Boudou, encontró un gran respaldo en el sector empresarial, desde donde se espera una fuerte apertura del financiamiento externo a tasas bajas, en un marco de caída del riesgo país y un mejor clima local para las inversiones.

Así lo sostuvieron el presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner; el de la Cámara Argentina de Comercio, Carlos de la Vega; el vicepresidente Pymi de la Unión Industrial Argentina (UIA), Carlos Garrera, y el director ejecutivo de Pro Tejer, Ariel Schale, quienes coincidieron en que el éxito del canje reducirá el riesgo país y fundamentalmente, permitirá el fondeo externo a tasas más razonables.

Wagner expresó que “el anuncio se trata de una muy buena noticia. El canje baja el riesgo país y para muchas empresas, representa finalmente la posibilidad de tomar fondos en el exterior a tasas atractivas”.

En esta dirección, narró que “muchos proyectos de inversión están en cierta forma atados al financiamiento del exterior y ahora se reactivarán con las consecuencias lógicas sobre la actividad y el empleo”.

A su turno, De la Vega, que estuvo presente en el acto de lanzamiento del canje, expresó que “es un anuncio largamente esperado por el sector privado en virtud de las consecuencias positivas que va a acarrear”.

Vuelta. De la Vega, en línea con Wagner, aseveró: “Es muy importante la reincorporación de la Argentina a los mercados internacionales, luego de un período en el que dominó la incertidumbre entre las empresas”.

Para el titular de Comercio, las consecuencias de la operación que cerrará el Gobierno “no sólo beneficiarán al Estado sino al sector privado por el lado de la baja de los intereses en los créditos y del riesgo país”.

Luego, insistió en que “es una medida que satisface” y aludió a que “en el sector del comercio, hay muchos planes de inversión que esperaban una coyuntura más conveniente para salir a pedir financiamiento externo; es algo que se percibe como general en el sector, una posición unánime”.
Uno de los referentes del comité directivo de la UIA, Garrera, a cargo del sector Pyme, apuntó que “la situación de la Argentina indudablemente mejora. Pone al país de vuelta en el mundo”.

Asimismo, manifestó que “uno de los efectos más interesantes de todo este proceso de normalización es que el Gobierno dejaría de competir con las pymes, en cuanto al financiamiento a nivel local. Esto quiere decir que en el nuevo escenario, el Gobierno va a salir al exterior, y esto debería liberar fondos para las pymes, como por ejemplo de la Anses y el Banco Nación”.

Dinamismo. Finalmente, Schale, director ejecutivo de Pro Tejer, planteó que “esta situación alivia a las empresas porque el principal insumo textil es la tasa de interés para el acceso a los bienes de capital”.

Schale detalló que la cadena textil vive “un mercado con gran dinamismo donde las decisiones de inversión privada son generales”. Precisamente, estos programas verán la luz ya que, a juicio del ex subsecretario de Industria, “las tasas internacionales a cinco años caerán de 14% seguramente al 7-8 por ciento”.

Respecto del impacto que el éxito del canje tendrá directamente sobre la cadena textil, Schale calculó que este año “podemos hablar de un crecimiento de al menos 10% interanual y la creación de 30.000 puestos de trabajo”.

En función de la expectativa que generó la decisión oficial, la cadena textil acelerará la elaboración de proyectos productivos para ser fondeados a nivel local ya que, según Schale, “vemos que el clima de negocios mejorará notablemente como presumíamos”.

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