En la primera quincena de marzo se llevaría a cabo una reunión de los principales popes sindicales para concretar la postulación y evaluar la posibilidad de adelantar las elecciones, trascendió de una alta fuente sindical. Si bien Caló en declaraciones públicas admitió su interés aunque relativizándolo al decir que «en realidad todos los dirigentes gremiales quieren estar en la CGT», hasta el momento no confirmó su postulación limitándose a «patear la pelota» al afirmar que «habrá que esperar hasta junio, cuando se realicen las elecciones del secretariado general».

 

Que el titular de la UOM pueda estar al frente de la CGT es bien visto por el Gobierno. Es más, trascendió que hubo conversaciones entre funcionarios y algunos gremios para que le brinden su apoyo. En esta etapa de «sintonía fina», eufemismo para evitar la palabra noventista de «ajuste», el contar con un Caló al frente de la Central Obrera es una garantía de diálogo y no de «extorsiones», explican en la Casa Rosada, en referencia a los métodos del dirigente camionero y su hijo.

 

El titular de la UOM es un acérrimo defensor del «modelo», en particular por la defensa y protección a la industria nacional que los Kirchner vienen implementando desde el 2003, con resultados positivos que se reflejaron el crecimiento de su gremio. No es casual que Juan Carlos Lascurain, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) -la contraparte empresaria- sea también otro de los interlocutores y visitantes asiduos a la Casa Rosada.

 

En tanto, para los gremios enfrentados a la conducción de Moyano, Calo puede ser un «puente» para que el Gobierno se ponga al día con los reclamos de la CGT, (asignaciones familiares, deudas de las obras sociales, entre otros) como asimismo volver a ser partícipes de las políticas que conciernen a los trabajadores.

 

En la Casa Rosada también admiten que es necesario tender un puente hacia los gremios «más díscolos». De no hacerlo, dicen, se correría el riesgo que algunos dirigentes se vean tentados en volver a aceptar la conducción de Hugo Moyano, y ponen por ejemplo el acercamiento que ya se registró entre Luis Barrionuevo y el líder camionero. A su vez, Moyano también está en una política de «cosechar voluntades» de aquellos sindicatos que durante mucho tiempo ninguneó

 

Sin embargo, el tener las puertas cerradas del Gbierno lleva a que las demandas de los trabajadores queden sin respuesta. Los detractores de Moyano critican que el titular de la CGT deba recurrir a una carta y hacerla pública para que se vea que pelea por los derechos de los trabajadores. Se refieren a la carta que el 31 de Marzo el líder camionero envió a la Presidenta Cristina de Kirchner donde le recordaba el incumplimiento presidencial que le hiciera en septiembre del año pasado para que miembros del Gabinete mantuvieran una reunión con la CGT para analizar las demandas solicitadas como: la actualización de las asignaciones familiares, la suba del tope del mínimo no imponible, el trabajo no registrado, los subcontratados y los tercerizados.

 

Algunos gremios -que hoy están alejados de la conducción de la CGT- manifestaron sus dudas si Calo sería el líder sindical para una etapa donde ya saben que los reclamos arreciarán. En tanto, otros lo defienden argumentando que el titular de la UOM a pesar de su acercamiento al Gobierno no le tembló el pulso para negociar incrementos salariales para su gremio. Al respecto, la propia UIA difundió esta semana un comunicado donde señala que los salarios industriales crecieron «un 656% muy por encima del sector privado que subió 425% desde el 2001».

 

En su momento, se habló que otro posible sucesor de Moyano en la CGT podía ser el secretario general de SMATA, Ricardo Pignanelli. Sin embargo su candidatura habría sido descartada pues, sostienen que «en la cancha se ven los pingos» y Pignanelli hace poco que desembarcó al frente del sindicato, explican.

 

Hugo Moyano sabe que no ha «cosechado un millón de amigos» y teme que en el congreso de la CGT, que se reunirá el 12 de junio próximo, la «Cúpula» lo deje fuera de la conducción. Por esta razón, trascendió que busca impulsar el voto directo de los trabajadores para designar a las autoridades de la central obrera. ¿Qué posibilidades tiene esta iniciativa de prosperar?, preguntó ámbito.com: «Muy pocas», fue la respuesta tajante de más de una fuente sindical que no comulga con el moyanismo.

 

Es más, la intención es impulsar que el Congreso de la central obrera se adelante para así ya contar con el nuevo titular de la CGT durante el periodo donde se negocian la mayoría de las paritarias.

 

Al respecto, trascendió que el sindicato Luz y Fuerza, uno de los gremios que ya debería haberse sentado a discutir la pauta salarial para este año, sin embargo, pospuso estas conversaciones tras haber conseguido una cifra fija para los trabajadores para febrero y marzo.

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