Fernando Blanco, el joyero que se defendió de un robo y mató a puñaladas a uno de los dos delincuentes que ayer a la mañana ingresaron a robar a su taller, en un edificio ubicado en la zona de Tribunales, prestó declaración ante la Justicia y quedó en libertad.

 

«Mi defendido actuó en defensa propia. Hoy obtuvo la libertad y seguirá sometido a proceso», explicó su abogado Gonzalo Romero Victorica.

 

«Mi cliente tiene una enorme tristeza por la pérdida de la vida de una persona. Es pastor evangelista, tiene una profunda vida espiritual y esto lo vive como un momento muy triste. Él no conocía a los agresores», dijo.

 

«La inmediatez de la reacción y la proporcionalidad de la reacción respecto al ataque son pautas para determinar la legítima defensa», agregó el letrado.

 

El hecho ocurrió en el octavo piso de un edificio de oficinas, sobre la calle Talcahuano al 100, entre Perón y Sarmiento. Resistiéndose al robo, el comerciante, identificado como Fernando blanco, forcejeó con uno de los delincuentes, le quitó un cuchillo y lo mató, mientras que el cómplice escapó.

 

«Hubo una amenaza, una agresión, un forcejeo y, como resultado, el desenlace que todos conocemos», relató otro de los representantes del comerciante.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here