Las multas a las farmacias infractoras, oscilan entre los 5 mil a 10 mil pesos.

La medida tiene vigencia en toda la provincia de Mendoza. Fuertes controles se están realizando en toda la provincia y desde ahora, los antigripales o medicamentos para el dolor de cabeza, se deben vender bajo receta médica.

La restricción en la venta de medicamentos comenzó a ser aplicada el mes pasado, cuando la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) advirtió a la comunidad farmacéutica sobre el especial cuidado que esta debe tener a la hora de vender productos con efedrina y ergotamina. Según el comunicado que difundió ANMAT, las farmacias del país deben «controlar la calidad del producto y venderlo con fuerte sentido de prevención y bajo estricta receta médica».

ANMAT advirtió a los farmacéuticos que deben tener «especial atención con los medicamentos que en sus envases tienen la leyenda ‘venta bajo receta archivada’ y proceder tal como se indica para el formal cumplimiento de la ley». Esto incluye psicotrópicos, antibióticos y medicamentos que contienen sildenafil y tadalafil. Jorge Jakubson, vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Mendoza, aseguró estar de acuerdo con los controles y aseguró que «el medicamento sirve para curar, pero también se puede convertir en un veneno si se utiliza mal».

Si bien la Ley Nacional de Actividad Farmacéutica, 17.565, establece, desde 1967, que ambas drogas deben venderse bajo receta médica, el escándalo del 2009 por el negocio ilegal de la efedrina y el de los medicamentos falsos obligaron a tomar mayores controles. No obstante, desde el sector admiten que recién este año los controles, al menos, en nuestra provincia, se endurecieron más con descongestivos y antibióticos.

El hecho de que no sean de venta libre es porque tanto, la efedrina (descongestivos) como la ergotamina (antimigrañas) son peligrosas en algunos cuadros clínicos. La primera no es recomendada para pacientes con problemas de presión, mientras que la segunda puede afectar a pacientes crónicos y hasta a quienes tienen HIV.

Por eso, desde el Departamento de Farmacia se reforzaron los controles y existen 15 inspectores recorriendo los distintos comercios en forma permenente.

En el caso de detectar infracción, al responsable de la farmacia se le cobra una multa de entre 5 mil y 10 mil pesos. Muchos profesionales admiten que cuesta cumplir con la ley por la falta de costumbre, pero afirman que el control y las exigencias ayudarán a tomar conciencia sobre los perjuicios de la automedicación. «La gente se enoja, te maltrata cuando se le dice que tiene que traer una receta para comprar algún antigripal.

Fuente: ES

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