A los bebés les llaman mucho la atención los objetos de pequeñas dimensiones, y por lo regular se los llevan a la boca, nariz orejas. ¿Qué se debe hacer?

Botones, piezas de juguetes, objetos de colores y algunos alimentos, sobre todo si son de pequeñas dimensiones, son cosas que atraen mucho la atención del pequeño. Incluso, antes de cumplir un año de edad, si ya gatea o empieza a dar sus primeros pasos, el bebé se dirigirá rápidamente hacia estos objetos para explorarlos a fondo. En esta fase, la mamá debe poner mucha atención, porque una de las formas preferidas del niño para conocer las cosas, es metiéndoselas en la boca, pero también en la nariz y en las orejas. Enseguida te damos algunos consejos para hacer lo correcto en caso de que se presenten estas situaciones.

En la nariz

Hay objetos que pueden terminar dentro de la nariz del niño por casualidad, y otros que él se introduce intencionadamente. Pero, ¿cómo darse cuenta? No siempre es fácil y menos si mamá o papá no están presentes en el momento en que sucede. Lo que pasa es que el niño, continúa respirando normalmente; ya que tiene un orificio de la nariz y la boca libres. La única forma para darse cuenta es por la formación de moco mezclado con pus, debido a una leve infección, que sale de la nariz a veces de un solo orificio de ésta.

Primeros auxilios

Generalmente, lo mejor es evitar que el niño juegue con objetos muy pequeños como perlitas, piedras, botones, etc. Si el daño ya está hecho, hay que llevarlo al médico.

Lo que no hay que hacer

Las cosas introducidas en la nariz del pequeño parecen fáciles de sacar, pero el riesgo es que, en el intento por sacarlos, vayan a terminar en la garganta o al aparato respiratorio. El objeto podría ir directamente a los bronquios y causar daños como por ejemplo, una pulmonía por aspiración, que es provocada por un objeto extraño. Cuando esto sucede, se presenta una infección de los bronquios que intentan expulsar «al objeto». Por esta razón, la mamá no debe intentar intervenir en ningún caso, ni siquiera aunque le parezca que puede sacar fácilmente el objeto con unas pinzas. Ésto podría empeorar seriamente la situación.

En la garganta

Los niños más pequeños se meten a la boca todo lo que cabe en sus manitas. De hecho se ha comprobado por algunos médicos, que a los niños les encanta especialmente «chupar» las monedas.

Primeros auxilios

Si el objeto aún se encuentra en el inicio de la cavidad oral, es suficiente con introducir un dedo en la boca del niño y sacarlo. Pero, si el niño se pone de repente morado y parece que se está ahogando, es porque el objeto ha bajado un poco más. En este caso, se debe sujetar rápidamente al niño por los pies, ponerlo de cabeza y sacudirlo con firmeza, dándole también golpes en la espalda, entre los hombros. Así, debido a la fuerza de la gravedad, se intenta provocar el estímulo de la tos para lograr que el niño expulse el objeto.Si el niño ya tiene más de dos años de edad, se puede hacer la “maniobra de Heimlick”: la mamá carga al niño rodeando con sus brazos entre el tórax y el estómago. La mano derecha, cerrada en un puño, se apoya un poco arriba del ombligo, en la boca del estómago, y la izquierda debe estar sobre la mano derecha. En este punto, hay que apretar hacia el interior y hacia arriba; esta maniobra se debe repetir más veces, con los mismos movimientos hasta que el objeto sea expulsado. Es importante que la mamá sepa realizar esta maniobra, en caso contrario, es mejor ir inmediatamente al médico o al hospital más cercano.

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