Será este miércoles con un acto en el camping que Hugo Moyano tiene en Necochea, donde el PJ lo domina el sindicalista Gerónimo Venegas, leal a Eduardo Duhalde. Lo acompañará el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, uno de los pocos radicales que todavía reportan a la Casa Rosada. Con su presencia y la de unos cincuenta intendentes radicales Kirchner intentará exhibir la vigencia de la vapuleada concertación plural, en un distrito gobernado por un intendente de la UCR.

Néstor Kirchner hará catarsis el miércoles en Necochea, donde liderará un acto que apuntará a amedrentar a dos de sus máximos enemigos y rivales en su carrera a la presidencial: Eduardo Duhalde y Julio Cobos, ambos, alguna vez, afines a Nestor Kirchner.

La sede será nada menos que el camping del jefe de la CGT, Hugo Moyano, justo en un territorio donde la CGT la comanda Gerónimo Venegas, jefe del gremio de peones rurales (Uatre) y todavía presidente de las 62 organizaciones peronistas, pese a que ignora la orgánica del partido y trabaja a cara descubierta para la candidatura de Eduardo Duhalde.

Y junto a Kirchner estará en el escenario el gobernador de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, pionero entre los radicales sumados a las filas de Kirchner, a quien siguió reporteando tras su divorcio de Cobos.

La sede aporta a la causa: Necochea es gobernado por el radical Daniel Molina, quien siempre resistió a las tentaciones de la Casa Rosada y es uno de lo entusiastas de la carrera presidencial de Cobos.

A Zamora lo acompañarán unos 50 intendentes radicales de diferentes provincias (como Córdoba y Corrientes) todavía plegados al kirchnerismo, a quienes contactó el correntino Rubén Porcaro, encargado de llevarle dirigentes de la UCR a Kirchner desde la primera época de su presidencia.

El peronismo bonaerense también estará presente y lo comandará el presidente del Instituto de Previsión Social de la provincia, Javier Mazza, necochense e histórico rival de Venegas en la contienda local.

La jornada continuará una sucesión de actos que inició Kirchner luego de la operación de carótida que lo tuvo una semana en el quirófano. El acto en Necochea, justamente, fue la única actividad que suspendió por aquella intervención.

La primera escala la hizo también en territorio enemigo: fue en La Plata, el 24 de febrero, cuando desafió abiertamente al intendente local, el díscolo Pablo Bruera.

Después se dedicó a reforzar su capital político. Primero lo hizo al retornar con la presidencia del PJ, que oficializó el miércoles en Chaco, y al día siguiente volvió a presentarse ante los movimientos sociales, eje clave de su estructura de poder.

La semana próxima visitará Esquel, también tierra rival para Kirchner, enemistado con el Gobernador de Chubut, Mario Das Neves.

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