El presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad dijo que tendrán «fines científicos». Ante una nueva muestra de poderío nuclear, Rusia instó al régimen a cooperar con la AIEA y despejar las dudas sobre su programa.

«Construyan estos reactores en cuatro lugares diferentes para garantizar las necesidades de investigación, así como los radioisótopos que el país necesita» para sus enfermos de cáncer, indicó el mandatario luego de participar en la puesta en funcionamiento de 3 mil nuevas centrífugas.
Irán ya posee un reactor de investigación de cinco megavatios construido por los estadounidenses antes de la Revolución Islámica de 1979 en Teherán. Y está trabajando en un segundo, de 40 megavatios, en Arak, el cual producirá plutonio destinado a fines médicos, según las autoridades iraníes.

Durante la ceremonia de este miércoles, Ahmadinejad demostró que su país había logrado, pese a las sanciones internacionales, la fabricación de barras enriquecidas al 20% para su reactor en Teherán.

La imagen que la televisión iraní mostró del presidente introduciendo el combustible en el interior del reactor fue vista por Occidente como una prueba del dominio iraní de la tecnología nuclear.

En 2009, las grandes potencias del llamado Grupo 5+1 (los Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania) propusieron, sin éxito, que Irán envíe sus reservas de uranio a 3,5% para que sea enriquecido en Rusia y Francia.

Meses más tarde, una fórmula prácticamente igual pero que involucraba la mediación de Turquía y Brasil fue rechazada por los países occidentales.

Este miércoles, el jefe de la Organización de Energía Atómica iraní, Fereydoun Abbassi Davani, aseguró que la puesta en marcha de una nueva generación de centrifugadoras – tres veces más poderosas que las ya existentes- y la pronta construcción de cuatro reactores «es una respuesta fuerte a las operaciones de sabotaje conducidas por Occidente».

El funcionario se refería a la serie de atentados contra científicos y militares que participan en el programa nuclear.

Para las potencias, los logros iraníes en el enriquecimiento de su uranio siembran más dudas sobre la finalidad de su plan, el cual califican de bélico.

En este escenario, Irán y el Grupo 5+1 deberán retomar sus conversaciones. El principal negociador iraní, Said Jalili, escribió una carta a la responsable de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, en la que se manifiesta en favor de una nueva ronda de diálogos.

Por su parte, el canciller ruso, Serguei Lavrov, llamó al régimen de Ahmadinejad a cooperar con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). No obstante, rechazó cualquier aplicación de cualquier sanción que pueda minar esa posibilidad.

«Nos gustaría incentivar a los iraníes a trabajar con la agencia, y los incentivamos fuertemente a que continúen el diálogo sobre las sospechas específicas», indicó luego de un encuentro con su homólogo holandés, Uri Rosenthal.

«Lo más importante es que todo lo que fue anunciado y hecho en el sector nuclear, sea bajo el control total de la AIEA», insistió.

Una delegación del organismo visitará Irán el 20 y 21 de febrero para una nueva misión, que busca conseguir aclaraciones de Teherán sobre ciertas dudas sobre su programa nuclear.

El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ya votó seis resoluciones, cuatro de las cuales incluían sanciones, para forzar a los iraníes a suspender el enriquecimiento.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here