Falleció la joven que había sufrido un aborto clandestino

La veinteañera tuvo un paro cardiorrespiratorio. Se abrió una causa penal contra la partera.

Romina Gélvez, la joven de 22 años, que había sido sometida a un aborto clandestino, falleció a última hora del jueves en el Hospital Español de Mendoza, según confirmaron profesionales del establecimiento de Godoy Cruz.

La chica estaba internada en ese centro médico con muerte cerebral irreversible, como consecuencia de la ilegal práctica que realizó una partera para interrumpir el embarazo de cuatro meses que tenía Romina.

De acuerdo al subdirector médico de esa institución, doctor Roberto Tallei, la paciente falleció «presumiblemente como consecuencia del grave trauma que había sufrido en su cuerpo». El irreversible cuadro se produjo como consecuencia de una infección que ocasionó que el oxígeno no llegara en forma adecuada a su sangre y al cerebro.

La chica había recurrido a una partera del barrio La Gloria (Godoy Cruz), quien le efectuó un aborto «casero», pero horas después comenzó a sentir fuertes dolores. La veinteañera fue trasladada primero al hospital Paroissien, de Maipú, y dada la gravedad del proceso que sufría, fue derivada al Hospital Español, donde se comprobó que aún tenía en su cuerpo parte del feto y la placenta.

Esta situación determinó una urgente intervención, pero no se pudo recuperar y dejó de existir poco antes de la medianoche del jueves, luego de un paro cardiorrespiratorio.

El cadáver fue retirado por Policía Científica y llevado al Cuerpo Médico Forense, para realizar las pericias correspondientes.

El caso de Romina recorrió la provincia y el país, y el impacto que causó en la opinión pública quedó testimoniado en más de 140 comentarios on line de lectores de este diario.

Ahora hay una causa penal, en manos de un fiscal, contra la mujer que practicó la ilegal intervención.

El subsecretario de Gestión Sanitaria, Pedro Omar Masman, señaló que lamentablemente muchos embarazos en menores o jóvenes son no deseados, y no pocos terminan en abortos, hechos en lugares clandestinos donde se pone en riesgo a la paciente.

«Por eso seguimos estudiando la legislación, apostamos a la educación sexual en las escuelas y a la planificación familiar, además de reforzar la información en centros de salud y hospitales para prevenir estos dolorosos sucesos».

En tanto, Karina Ferraris, del Inadi, dijo que «las altas tasas de muerte por aborto son una expresión lamentable de la discriminación de las mujeres de sectores más pobres». / Miguel Títiro

(DiarioLosAndes)