Con viejas divisiones, El Salvador elige mañana nuevo presidente

Más de cuatro millones de ciudadanos están habilitados para votar en unos comicios que podrían marcar el fin de 20 años de gobiernos de derecha. Los sondeos muestran muy parejos al ex perodista Mauricio Funes, del izquierdista y ex guerrillero FMLN, y al oficialista Rodrigo Avila, de ARENA.

Los salvadoreños elegirán este domingo un nuevo presidente en comicios que podrían marcar el fin de 20 años de gobiernos de derecha a manos de la ex guerrilla izquierdista Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), en un país que aún se recupera de las secuelas de la guerra civil de fines de los años ’70 y ’80.

Las elecciones enfrentarán con posibilidades muy parejas al ex periodista televisivo de incorporación reciente al FMLN, Mauricio Funes, de 49 años, y al candidato de la gobernante Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), el ex jefe de la policía Rodrigo Avila, de 44 años.

Los dos partidos compiten con candidatos menores de 50 años que afirman que pueden avanzar en el combate a la pobreza y la inseguridad y sacar al país de las divisiones derivadas del sangriento conflicto armado, que duró de 1980 a 1992, de acuerdo a las reseñas de los medios locales y las agencias ANSA y DPA.

Las elecciones generales tendrán como antecedente inmediato la ajustada victoria que en enero logró la izquierda salvadoreña en las elecciones legislativas, lo que le permitió conformarse como primer fuerza política.

ARENA gobernó el país desde 1989, tres años antes de la firma de los acuerdos de paz de 1992, y cuenta con el respaldo de la comunidad empresarial y de las clases más favorecidas, aunque perdió parte de su tradicional caudal de votos.

La Cámara de Comercio e Industria de El Salvador llamó indirectamente hoy a votar el domingo a favor de Avila, al señalar que los ciudadanos deben «optar por la propuesta de gobierno que garantice la libertad, el respeto a las leyes, la propiedad privada, la institucionalidad y la confianza necesaria para mantener y aumentar las inversiones».

Para el domingo irán a las urnas 4,2 millones de salvadoreños, en comicios que serán vigilados por unos 5.000 observadores nacionales y extranjeros.

La embajada de Estados Unidos va a destacar su equipo de observadores el domingo para monitorear las elecciones, las cuales -afirmó la representación diplomática – «esperamos que sean justas y libres».

El gobierno de los Estados Unidos reiteró su posición oficial de no apoyar ninguno de los candidatos en contienda, con lo que rechazó declaraciones de funcionarios salvadoreños y legisladores republicanos que han expresado que Washington estaría en contra de un triunfo del izquierdista FMLN »

El gobierno de los Estados Unidos respetará la voluntad del pueblo salvadoreño y buscará trabajar constructivamente con quien gane las elecciones», finalizó el comunicado.

En El Salvador viven 5,7 millones de personas, 2,3 millones más están trabajando en Estados Unidos y 600.000 emigraron a otros países. Los salvadoreños que viven en Estados Unidos enviaron en 2008 a su país unos 3.500 millones de dólares a sus familias, cifra que representa un 18 por ciento del producto interno bruto (PIB) del país, pero la fuerte crisis financiera internacional amenaza esa fuente de recursos.

Funes viene liderando casi todas las encuestas difundidas y representa el cambio, porque sería la primera vez que la izquierda política llega al gobierno si logra ganar las elecciones.

Aunque las movilizaciones y concentraciones populares no equivalen a una victoria electoral, los cierres de campañas demostraron que el Fmln puso en marcha todo su poder organizativo y llevó a cabo lo que algunos analistas consideraron el acto de masas más grande de todo la historia nacional.

El Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana (UCA), asesorado por el Instituto Nacional Demócrata (IND), de Estados Unidos, ha diseñado un programa que hará un conteo rápido, paralelo al recuento del conteo oficial de votos por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Unos 20.000 efectivos de la policía y soldados vigilarán el orden en todo el país, para los comicios que se extenderán desde las 7 a las 17 del domingo.

(Telam)