Convocados por organizaciones católicas, evangélicas y multirreligiosas, militantes en contra del proyecto que discutirá mañana el Senado y que propone legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo se concentraron esta noche en forma masiva frente al Congreso Nacional. Lo hicieron bajo el lema «Los chicos tenemos derecho a una mamá y a un papá».

La marcha fue organizada por el Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina (DEPLAI), la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas (ACIERA), la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal (FECEP) y familias autoconvocadas. También se sumaron representantes de las comunidades judías y musulmanas. Además, instituciones educativas católicas incentivaron a sus alumnos a ir al Congreso al anunciar que sus alumnos tendrán justificada la falta.

El debate en torno al matrimonio entre homosexuales divide no solo a la sociedad sino, también, a los partidos políticos. Aunque el gobierno se muestra, al menos públicamente, unido en apoyo del proyecto, como ya ocurrió en Diputados, los senadores no se alinearán por bloques sino que anticiparon posturas personales que llevarían, mañana, a una votación en la que de uno y otro lado habrá dirigentes de distintas bancadas.

El acto se realizó en forma simultánea en otras provincias argentinas, en plazas y frente a legislaturas: hubo marchas en Mendoza, Córdoba, Salta, Rosario, Santiago del Estero y Bariloche.

La movilización buscó mostrar «consignas positivas», como la manifestación del «derecho a una mamá y un papá». «No quisimos darle un tinte negativo, no fue el objetivo de la marcha, sino proponer y promover el matrimonio tal como lo entendemos, entre un varón y una mujer», expresó el director ejecutivo del DEPLAI, Justo Carbajales.

Durante el acto se leyó una carta de adhesión del arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio. En el texto, el prelado rechazó el matrimonio homosexual y quien pidió privilegiar el derecho de los niños. También llamó a evitar «agresiones entre hermanos».

Los presbíteros evangélicos Rubén Proietti y Rubén Salomone, por su parte, dijeron que los senadores que mañana votarán en favor del matrimonio homosexual lo harán «presionados» por «la bandería política», y compararon esta situación con «las candidaturas testimoniales» presentadas en las elecciones legislativas de 2009.

Proietti y Salomone, presidentes de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (Aciera) y la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal (Fecep), respectivamente, afirmaron que los senadores «están presionados a votar conformes a lo que les piden, porque sino se cierra la mano y no llega el dinero a las provincias».

2 Comentarios

  1. Esto es una cortina de humo de grandes capitales que quieren convertir Argentina en un paraiso gay y así explotar las preferencias de ese sector, creando hoteles zonas de sky, playas y resorts de exclusividad gay, como casamientos de gays provenientes del exterior con luna de miel incluida. Cada uno que haga de su funcionalidad un florero, pero no a expensas de dañar otros derechos más urgentes . A la opinión de la mayoría se la pasan por donde más les gusta, diciendo que es troglodita o cosas así. Hay que atender otras necesidades más urgentes Señores políticos no hay que jugar con las sensibilidades de los sectores sociales. Y también no dejarse tentar por el dinero de intereses espúreos.

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