Confesó que tenía una relación extramatrimonial con su biógrafa, también casada. Los republicanos reclaman que el FBI explique por qué investigaba a Petraeus. El ex militar debía declarar por la muerte del embajador de EE UU en Libia. También se sospecha que hubo especulación con la fecha de las elecciones.

El presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes de EEUU, Peter King, exigió ayer que el FBI explique los pormenores de la investigación que condujo a la renuncia del director de la CIA, David Petraeus. El general de cuatro estrellas y considerado un «héroe» militar, renunció a su cargo al frente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) el viernes pasado, tras admitir que tuvo una relación extramarital. Aunque no la nombró, la supuesta amante fue identificada como su biógrafa Paula Broadwell, graduada de la academia militar West Point y reservista del Ejército de Estados Unidos. El presidente Obama fue informado de la situación el jueves pasado y aceptó la renuncia de Petraeus al día siguiente.

«Esto simplemente no tiene sentido… estoy sugiriendo que hay demasiadas preguntas sin respuestas», dijo King, republicano de los más férreos críticos de la Administración Obama. El legislador destacó que, entre otras preguntas, el FBI debe presentar un cronograma de la investigación, cuyos detalles van saliendo a cuentagotas y de la cual los congresistas se enteraron recién la semana pasada.

El ex jefe de la CIA confesó en su carta de dimisión que había tenido una relación extramatrimonial, y no negó después la información de que su amante era Paula Broadwell, con la que compartió tiempo durante los dos años en los que esta trabajó en su biografía. Broadwell está casada y es madre de dos hijos. También Petraeus tiene esposa, Holly, a la que conoció en 1973, durante su paso por la Academia Militar de West Point.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here