La testigo declara confirmando que la joven, fue víctima de una red de tratas.

En una nueva audiencia del juicio, la testigo Andrea R. completará su testimonio. En las dos jornadas anteriores dijo haber visto a la víctima con un bebé en brazos y señaló a Irma «Liliana» Medina y a sus hijos, José «Chenga» Gómez y Gonzalo «Chenguita» Gómez, como sus captores.

La testigo dijo ante el tribunal que todas las chicas que trabajan en los prostíbulos eran conocidas por nombres falsos, y agregó que a ella los clientes la bautizaron como «Barbie».

Andrea R. completará hoy su testimonio en el juicio por la desaparición de Marita Verón, ocurrida en abril de 2002, y responderá las preguntas de los abogados de los 13 imputados.

En las dos jornadas anteriores, la joven, que tenía 14 años cuando fue secuestrada en 2003, indicó: «Una señora mayor me dijo que Marita podía entrar y salir porque era del Chenga. Ellos dos vivían en la casa azul. Nunca fui, pero le decían así».

Andrea R. declaró que estuvo cautiva en un prostíbulo y señaló a Irma «Liliana» Medina y a sus hijos, José «Chenga» Gómez y Gonzalo «Chenguita» Gómez (los tres imputados), como sus captores.

En ese lugar fue donde tuvo contacto con Marita Verón, quien tenía un bebé en brazos y era conocida por ser la esposa del Chenga. «Ella me dijo que le habían teñido el pelo, que no usaba ese color (rubio)», agregó.

Además, contó que tenía lentes de contacto que le modificaban el color de los ojos, y que recién supo quién era cuando vio su foto una vez que estuvo en libertad. «Yo no la vi prostituyéndose. La vi una sola vez, con el bebé en los brazos», agregó.

La testigo fue secuestrada luego de un viaje que hizo con una amiga a La Pampa, y allí conocieron a una pareja que los invitó a La Rioja, donde comenzó su calvario.

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