Unos glúteos firmes, tonificados y bellos son el sueño de toda mujer, pues en estos tiempos las “pompis” se han convertido en uno de los atributos femeninos más admirados por el sexo masculino.

Alcanzar tu sueño es posible, pero requiere esfuerzo y constancia. Sigue esta rutina diaria de ejercicios localizados y verás resultados al cabo de unas semanas.

1. Ubícate en posición de banco, apoyando los antebrazos.

2. Despega la rodilla del piso o superficie de apoyo, y lleva la planta del pie hacia arriba. Regresaa la posición inicial.

3. En posición de banco apoya antebrazos y despega del piso la punta del pie con la pierna extendida.

4. Lleva la pierna hacia arriba hasta que sobrepase la altura del glúteo.

5. Acostada de cúbito dorsal, apoya en el piso la planta del pie con la pierna flexionada.

6. Ubica la otra pierna cruzada, apoyada sobre la anterior. Despega la cola del piso, contrayendo el glúteo de la pierna de apoyo. Vuelve a la posición anterior y contrae de nuevo. Trabaja de igual forma con el otro glúteo.

7. Acostada de cúbito dorsal, apoya en el piso la planta del pie, manteniendo la pierna flexionada. Extiende la otra pierna en forma perpendicular al piso, con la planta del pie paralela al techo.

8. Realiza la misma contracción del glúteo de la pierna de apoyo, igual que en el ejercicio anterior, pero con más fuerza.

Observaciones:

• No quiebres la cintura ni saques la cola hacia fuera.
• Para ayudarte en estos ejercicios, contrae fuerte los abdominales.
• Comienza con 2 series de 25 repeticiones con cada glúteo e increméntalas de acuerdo a tu resistencia, hasta llegar a 50 repeticiones de 3 a 5 veces a la semana.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here