predicador2Amenazó con hacerlo explotar y exigía hablar con el presidente Calderón. Dijo que había recibido una revelación divina porque hoy, 9/9/09, al revés es 666, una referencia bíblica al anticristo. Las autoridades lo describieron como drogadicto, alcohólico y con antecedentes penales.

El gobierno federal de México responsabilizó hoy a un boliviano supuesto pastor religioso del secuestro de un avión de AeroMéxico con 103 pasajeros, quien dijo haber sido motivado por una revelación divina.

El secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, identificó en rueda de prensa a José Mar Flores Pereira, de 44 años y originario de Santa Cruz, Bolivia, como el autor del secuestro del Boeing 737 procedente del balneario turístico de Cancún.

«El refiere que fue una revelación divina lo que lo condujo a esta acción», comentó el secretario. Añadió que Flores Pereira dijo a la policía que como el miércoles era el día 9 del mes 9 del año 09, eso representaba el 999, que si era visto al revés implicaba el número 666, una referencia bíblica al anticristo.

García Luna dijo que en medio del vuelo 576 entre Cancún y la ciudad de México, el hombre advirtió a una azafata que tenía una bomba, que era acompañado por tres cómplices y que haría explotar la aeronave. Al preguntarle quiénes eran sus cómplices, respondió: «el padre, el hijo y el espíritu santo».

En declaraciones posteriores a la prensa, Flores Pereira dijo que el artefacto con el que amenazó hacer volar el avión «era una lata de Jumex (marca mexicana de jugos), que le puse unas lucecitas».

El boliviano, que vive en México desde hace 17 años y a quien las autoridades describieron como drogadicto y alcohólico, tenía antecedentes penales en Bolivia.

El hombre pidió sobrevolar el aeropuerto de la capital siete veces y hablar con el presidente Felipe Calderón. El funcionario federal dijo que tras revisar el equipaje de la aeronave se descubrió que el boliviano portaba un falso artefacto explosivo.

Imágenes de televisión mostraron al menos a cinco personas que eran escoltadas por policías federales hacia un vehículo blindado, luego de una operación en la que tomaron control del avión y en la que no se hizo ningún disparo.

García explicó que varios pasajeros que viajaban en la parte posterior de la aeronave fueron escoltados hasta el final, como parte de un protocolo de seguridad y en un intento por evitar que algún otro presunto criminal tratara de pasar desapercibido.

El avión partió antes del mediodía de Cancún y tras llegar a la capital mexicana, permaneció en una sección especial de la terminal aérea por más de una hora hasta que las autoridades controlaron la situación. Todos los pasajeros y tripulantes fueron evacuados a salvo.

El secretario de Seguridad Pública dijo que el boliviano había partido cinco días atrás a Cancún, donde dijo que «quería participar en actividades de emancipación y difusión de religión». El hombre radicaba en el estado sureño de Oaxaca.

Fuente:AP

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