El arzobispo de la provincia, José María Arancibia, y el obispo auxiliar, Sergio Buenanueva deberán presentar declaración, en fecha aún no estipulada.

La Justicia mendocina ordenó este lunes al arzobispo de la provincia, José María Arancibia, y al obispo auxiliar, Sergio Buenanueva, a declarar por un caso de abuso sexual ocurrido en 1998, en San Martín, en el que está implicado un sacerdote de esa comunidad. Los religiosos podrán hacerlo por escrito, sin necesidad de presantarse en el juzgado pertinente, ya que sus investiduras así lo contemplan.

La novedad fue divulgada por el abogado patrocinante de la víctima, Carlos Lombardi, a Radio Nihuil: «Ya están las pruebas de las dos partes en manos del Sexto Juzgado Civil y se ha notificado al domicilio legal las fechas de las declaraciones testimoniales, como así también estos obispos deberán responder por escrito porque en ese sentido gozan de un privilegio de no declarar en la sede del Tribunal».

Si bien se supo que tanto Arancibia como Buenanueva deberán comparecer, el abogado denunciante no pudo informar la fecha exacta de las presentaciones.

El hecho en cuestión se produjo desde 1998 hasta el 2001 en el ámbito de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, de San Martín.

«No se le dio respuesta (a la víctima) acerca del destino y las medidas que se tomaron con este sacerdote abusador. En el 2006 el Arzobispado reconoció los hechos y manifestó públicamente que habían tomado todas las medidas del caso, conforme a las normas de la Iglesia. Hasta el año 2010 que el joven no ha tenido respuestas. En mayo le pedimos informes y nos fue denegado, sin fundamentos, lo que motivó para nosotros una violación a los derechos fundamentales que constan en la Constitución Nacional», indicó Lombardi.

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