river1Rosario Central le ganó 2-1 a un River impotente. El despliegue físico de los chicos de Ariel Cuffaro Russo, fue demasiado para el perdido equipo de Néstor Gorosito. Los golesdel triunfo rosarino fueron de Guillermo Burdisso en la primera parte y de Gustavo Castillejo apenas comenzado el complemento. Para River descontó Guillermo Burdisso en contra. En una escaramuza en el final, Central terminó con un hombre menos por la expulsión de Andrés Franzoia y River se quedó sin un suplente menos por el mismo motivo (Rodrigo Archubi)

Una cuestión de actitud (y juventud). Rosario Central llega a la líneas de Vélez con 9 puntos

mientras que River se acerca a la zona de los ‘colistas’. Una pena para Central la escaramuza del final, que hizo que perdiera un jugador de campo. Las calenturas que le dicen y el teatro del otro. Esto último porque Cristian Villagra de River fingió un cabezazo que nunca existió. Anécdotas.

Habíamos comentado en lo previo que Rosario Central tenía una premisa. La de izar la bandera de la presión para ‘asfixiar’ a River desde el inicio mismo. El equipo de Ariel Cuffaro Russo lo cumplió a rajatabla. Esa fue la diferencia radical.

Los dinámicos chicos de Rosario Central se ‘fagocitaron’ a un River sin respuestas anímicas, físicas y futbolísticas. Los jóvenes rosarinos ejecutaron una gran presión en todos los sectores del campo, algo que le costó mucho superar a este River sin rumbos.

Central se fue al descanso con una ventaja justa de 1 a 0 aunque a la hora de hacer un raconto de situaciones de peligro, no encontramos la justificación del resultado.

El local encontró la ventaja en un córner que mandó al gol con un gran cabezazo Guillermo Burdisso, que en lo previo ganó la marca de un jugador de River.

El gol, muchas veces como en este caso, es una consecuencia de la actitud tomada en el partido. En este sentido, Central ‘goleó’ a un River ‘híbrido’.

El pecado de los pibes de Central fue que quisieron hacer todo a gran revolución en la primera parte. A futuro y para mejorar, deben encontrar un equilibrio entre las ganas y la frialdad para jugar.

River no tuvo nada bueno en la primera parte. Matías Almeyda fue superado como poste caído en el medio, Ariel Ortega, Diego Buonanotte y Cristian Fabbiani fueron absorbidos por la entrega rosarina. Para que hablar del resto del equipo que sólo fue ‘partenaire’ de un combinado que fue mucho más en todo.

En cuanto a las variantes instrumentadas por Néstor Gorosito para este partido, ‘agua’. Ni un acierto. Lo de Martín Galmarini en el lateral derecho, mejor ni hablar. Por momentos, hasta pareció ‘circense’.

Lo de Matías Almeyda, lo mismo. Lo que pusimos en tela de juicio antes del partido en Urgente24. ¿Estaba a punto para este partido teniendo en cuenta su actualidad deportiva?.

Dejar a Cristian Fabbiani sólo contra el mundo en el estado en que se encuentra, es un tanto suicida. En este contexto no fue nada extraño que se Central se llevara la justa ventaja al descanso. Aunque sea por la mínima.

En un arranque de complemento en el que River tuvo el empate en los pies de Fabbiani (cayó como una bolsa de papas luego de pararla con el pecho y de un remate defectuoso) que tuvo el empate, Central lo ‘liquidó’.

Una contra perfecta que nació en un pelotazo por la derecha para Jesús Méndez (figura excluyente del partido), que superó en velocidad al defensa de River, terminó en los pies de Gustavo Castillejo que entró como un rayo y que definió a ‘quemarropa’ ante el indefenso Daniel Vega.

Muy bien el gesto técnico de Emilio Zelaya de dejar pasar el balón para su compañero, esta vez goleador. Todos hablaron de Castillejo, pero gran parte del gol Central se lo debió a Zelaya, quien sin tocarla, fue ‘factotum’ del golpe de muerte que Central le asestó un

River totalemente perdido.Rosario Central hizo todo en el partido. Hasta el gol de River. El pibe Mauro Díaz, ingresado en River en el complemento y que le diera cierta oxigenación a su equipo, remató al arco y la pelota pegó en la cabeza de Burdisso que terminó descolcando al arquero Broun. Se preentanba un 1-2 para River y la posibilidad de algún imposible para empatar.

Si bien River entregó algún atisbo de reacción, fue sólo eso. Un espejismo. Nunca más, a pesar de que faltaban varios minutos para concluir, peligró el triunfo justo de Rosario Central.

Rosario llega a 9 puntos y River va para la zona baja con sólo 3 puntos en 3 jugados. Como dijimos al comienzo. Perder, se puede perder. El problema de River es que cada día que pasa esta cada vez peor.

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