El chocolatero le había regalado a Virginia Gallardo un carísimo anillo de compromiso, pero ella se lo devolvió y le dio la peor respuesta. ¿Habrá otra oportunidad?

Bailaron, sí, pero sólo dos participantes.  Virginia Gallardo y Juanita Repetto pasaron por la pista de «Bailando 2010» y se llevaron muy buenos puntajes: 37 y 37 puntos. Vale recordar que una de las favoritas, Lola Ponce, no pudo hacer pie con la salsa y apenas había arañado un 28 y ya tiene medio pie en el repechaje.
 

Pero lo importante de la noche pasó por otro lado, por el rechazo de Gallardo a la popuesta matrimonial de Ricardo Fort, quien ni con un carísimo anillo de Tiffany’s  -que andaría por los cinco dígitos y en dólares- pudo convencer a la vedette para que le perdonara sus errores e infidelidades.
Antes de arrancar, Marcelo Tinelli aprovechó para refregarle su victoria futbolística a los cinco guardaespaldas de Ricardo Fort: “ Ustedes son cinco brutos, cinco bestias. Les ganamos. Al futbol hay que ganar con habilidad y no hacerse los matones. ¿Por qué no se hacen los matones afuera, giles?”, disparó el conductor que luego se ensañó con Tito: “Que sea la última vez q me metés un codazo, porque te juro que vas a cobrar”.

“Mi hijo me pregunta -continuó el conductor-. ¿No se ríe Tito, ni con un chiste? ¿No tiene cosquillas? ¿Va a estar parado ahí siempre? Ya tenemos reemplazante para Lorenzo Lamas: José María Listorti. Tito las tarlipes. Siga ahí y tal vez en otro reemplazo. El señor se llama Héctor Speranza. Ay, mirá como tiemblo. ¿Pero quién lo hizo, Diego Torres al apellido?”.

La primera concursante de la noche fue Virginia Gallardo, quien contó que además del anillo, Fort le había llenado el camarín de flores . “Fue un gesto muy lindo. Llego todas las noches al teatro y encontrarme con el camarín lleno de rosas no es algo común, estaba repleto de colores: rojas, blancas, amarillas; de todo un poco. Me puse muy contenta por la sorpresa. Un rato más tarde entra él al camarín, me hace como una escena de celos y me morí de risa porque ya me habían dicho que había sido él”.

Fort contó que en ese momento quedaron solos, y le ofreció la sortija: “Estábamos ella y yo solamente y le pregunté si se quería casar conmigo. Pero le pedí que lo pensara, que no me contestara ahí en ese momento”.

En tanto, detrás de escena miraba Violeta Lo Ré, a quien Fort calificó rápidamente como “historia pasada”. Tinelli le remarcó que apenas había pasado una semana desde el beso entre el chocolatero y Lo Re: “Pero porque me lo pediste vos”, le contestó Fort al conductor y agregó: «Llego a un punto de mi vida en que me doy cuenta de las cosas que están mal y las que quiero cambiar. Es eso”. La morocha, desde afuera, opinó con ironía: “Y bueno, esta semana está así”. 

Gallardo, aún en el medio de la pista y observando todo, agregó que tenía “dos dudas”, que quería que respondiera el millonario: “Me contaron que también le ofreciste casamiento a Violeta Lo Re ”, inquirió ella. Él, nervioso, respondió que sí, pero que había sido “como joda” y que si bien quería a la vedette morocha, eso no era “ofrecer casamiento”.

Virginia continuó: “La segunda cuestión. El señor dice que ‘el pasado pisado’ y se olvida, pero yo escuché, y fue de su boca, que dijo en una nota que yo era una trepadora, que yo era un gato . ¿Cómo puede pensar así de alguien y ahora pedirle casamiento?”.

Frente al duro cuestionamiento, Fort intentó explicar: “Cuando te peleás con alguien decís pelotudeces. Lamentablemente cuando uno está enojado y lastimado quiere lastimar a la otra persona. No reaccionamos iguales porque somos distintas personas. Vos también estuviste dura y fría conmigo”.

“Yo lo conozco más que nadie a Ricardo, viví situaciones feas con él. Sé que fue una reacción de bronca, pero nunca me salieron contra esa clase de sentimientos. No somos iguales, obviamente. Pero quería que lo aclare”, agregó ella. Fue el momento en que ella mostró que llevaba puesto el anillo de compromiso.

Sin embargo, llegó la sorpresa porque parecía no estar muy convencida con esa explicación, en particular con su supuesto interés material: “Así como dio sus declaraciones sobre mí y sabe que no son ciertas porque jamás le pedí nada, sabe que esto está demás para mí. Para que no quede en duda que nunca acepté nada de él”, dijo ella y se sacó el anillo.

Fort intentó meter bocado: “Vos me dijiste que me ibas a traer el anillo, que me lo ibas a devolver. Pero te lo di para que lo pienses y te dije que si me lo devolvías estabas dando una respuesta, se terminaba todo”.

“Lo que piense de acá a mañana no va a depender de un anillo –continuó la rubia-. Yo ya te di mi respuesta. Lo tomé en su momento como obsequio, pero no sabía que se tenía que devolver», explicó ella y ante el pedido de una respuesta clara, fue clara: «Nada, yo no me quiero casar”. La frase fue una bomba que hizo cambiar todo el clima del piso, que ya parecía irremontable.

“Dejame entender, esperaste a estar frente a millones de personas para esto, para humillarme. Está todo bien. Lo podrías haber dicho afuera de cámara. Te salió muy bien, gracias”, fue lo único que pudo expresar Fort.

Virginia agregó: “Ricardo, te dije en el camarín el sábado. Ponete en mi lugar. Y yo no lo saqué a la luz el compromiso, salió a la luz en todos lados por vos. Yo no hice noticia de esto, si esto era por mí moría en el camarín”.

En ese momento, y ante el público que coreaba el nombre de Virginia, Ricardo Fort se levantó y se fue del estudio . “Yo vine a bailar, esto no lo hice público y esta charla ya la tuve con Ricardo. No hace falta un anillo de por medio. Aunque lo estire un mes, era lógico que no me iba a querer casar con una persona con la que me pelié hace menos de un mes”.

“Si una persona no quiere comprometerse o casarse, me dice no y listo. Me lo metía en el bolsillo, no lo acepta. Pero esperó a esto, para públicamente humillarme delante de millones de personas. Me lastimó y ahora lo vuelve a hacer. Y yo soy un boludo que caigo. Bueno, ya está”, explicó él, sentado en la escalera, lejos del jurado.

Pasó el corte , y aunque todo parecía que iba a retomar el ciclo de baile (sí, bailan, ¿se acuerda?) ella aprovechó: “Él sabe y se lo demostré más de una vez, que jamás le haría daño. Pero quiero aclarar que siempre mi respuesta la va a tener de mí, antes que la gente”, y se quebró. Él, que miraba ya de nuevo desde su silla de jurado, dijo compungido: “No entiendo”.

Tinelli intentó recomponer el clima del piso: “Así como vos decís que cambiás de opinión, Virginia también puede cambiar. ¿Por qué no? Demos un poco de Speranza”, finalizó en broma, ya que el nombre de Tito es Héctor Speranza. Pero la cara de Fort era imposible. Incluso Graciela Alfano trató de levantarle el ánimo: “Está muy dolido”.

Finalmente, y luego de la novela, llegó el momento de Virginia Gallardo en la gala de salsa. Pese a todo, ella esbozó su enorme sonrisa y bailó muy bien, con una performance rápida y llena de trucos. “Hicieron algo que hasta ahora no se vio en la pista, figuras. Pero hubo un desencuentro, un deja vu. Ustedes son pareja de excelencia así que tenemos que buscarle el pelo al huevo”, calificó Reina, que le puso un 9.

Pachano marcó: “Estuvo chocado, como dos energías distintas, eso se notó”. Alfano dijo que les iba a dar “un voto de confianza” y les dio un 10. Por último, fue el voto de Fort: “Me encantó la coreo, muy zafa muy osada. Hubo un pequeño error en un truco, pero sé de los dolores que tiene ella y bueno…”, dijo él y le puso un 10. Su puntaje: 37.
 

Tinelli intentó recomponer, aseguró que aún había futuro para la pareja y les pidió que se dieran un abrazo. «Esta historia de amor nos comió todo el programa prácticamente», reconoció.
 

Sólo hubo tiempo para una participante más: Juanita Repetto, quien llegó dormida, traida en los brazos de su compañero. «Bueno llegó. Bien, voy despabilándome». Ella contó que buscaba novio y quería encontrarlo este año. Rechazó a todos los guardaespaldas de Fort por «grandototes» y aseguró que uno flaquito, le gustaba más. «Le vamos a conseguir novio y va a tener también su historia de amor», le auguró Tinelli, pero ella señaló: «Espero que un poco menos complicada».
 

«Me encantó la coreo, más la segunda parte que la primera, donde tuvieron desajustes», opinó Pachano y la alentó: «Estás mucho mejor, tenete fe». Luego llegó el momento de la madre orgullosa: «Hubo un desencuetro en el comienzo, pero después la supieron llevar», calificó. El puntaje: 36.
 

De esa manera, cerró una noche buena para las dos participantes en cuanto al puntaje, pero muy mala para el millonario Fort, quien se guardó su anillo Tiffany’s en el bolsillo.
¿Habrá otra oportunidad?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here