La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) realizó un control previsional en dos hornos de ladrillos de Bahía Blanca, y detectó que los empleados no estaban debidamente registrados por sus empleadores y que soportaban condiciones de máxima precariedad y nula seguridad.

También se comprobó que los patrones se encontraban en situación irregular, ya que no contaban con ningún tipo de inscripción ni habilitación de los organismos competentes, según detalló el organismo recaudador en un comunicado.

Los nueve trabajadores relevados en ambos predios desarrollaban su actividad en condiciones muy precarias, ya que además de manipular el barro crudo con las manos descubiertas, no contaban con ningún elemento de seguridad como por ejemplo cascos, guantes o zapatos de trabajo.

 «En las instalaciones del predio reinaba la precariedad: paredes en mal estado, piso de tierra, sin puertas ni ventanas, sin electricidad ni gas ni servicios de ninguna clase. Tampoco tenían baños», indicó el comunicado de la AFIP.

Para cocinar, utilizaban una parrilla interior ubicada en un ambiente con escasa ventilación, a la que alimentaban con maderas de cajones, y para sentarse usaban sillas rotas más algunos bidones y baldes dados vuelta.

Los hornos visitados por la AFIP en este operativo están ubicados en Aldea Romana, a metros de la nueva autovía, y en proximidades de la pista de “midgets” (categoría de competición automovilística que se caracteriza por la ausencia de frenos y de caja de velocidades).

«Orientada por su objetivo estratégico de promover la inclusión social, la AFIP está realizando operativos de control previsional en distintas actividades históricamente alejadas de la formalidad», destacó el organismo.

Dada la alta marginalidad detectada en el rubro de los hornos de ladrillos, el organismo continuará con estos controles sobre ellos, según adelantó en el comunicado.

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