Sus impulsores buscan frenar las «imitaciones» que proliferaron en este tiempo creando “franquiciantes”. ¿Cuánto hay que pagar para usar el nombre?

Como si de una burla del destino se tratara, la feria “La Salada” de Lomas de Zamora ultima detalles de una estrategia orientada a neutralizar un fenómeno que ahora se les vuelve en contra: la falsificación de su propia marca.

Sucede que la proliferación en el interior de la Argentina de emprendimientos que se autoproclaman como “saladitas”, o aseguran tener un vínculo directo con el centro de compras más famoso cuando en realidad eso no ocurre, no sólo estaría afectando el poder de la “La Salada” como identidad comercial sino que, además, tendría efectos negativos sobre el fuerte movimiento de caja que genera la feria.

A partir de este escenario, los administradores del predio ubicado en Lomas de Zamora comenzaron a desarrollar una idea que se lanzará antes de fin de año: la creación de una red de franquicias que, bajo el nombre de “Tiendas de La Salada”, buscará frenar la expansión de las iniciativas «truchas» que proliferaron en este último tiempo.

En lo que será una réplica del modelo al que apelan casas exitosas como Mc Donald’s, Freddo o Tentissimo, quienes coordinan los destinos de la feria comercializarán la nueva marca a valores que, en términos de canon de ingreso, rozarán los 20.000 dólares.

“La idea de impulsar una cadena de tiendas viene de hace un tiempo, pero se intensificó en cuanto comenzaron a multiplicarse las imitaciones de la feria. Ninguno de los emprendimientos que se abrieron en el interior tiene relación directa con nosotros. Y por eso es hora de que controlemos que no nos sigan ‘truchando’ la marca”, comentó Jorge Castillo, administrador de Punta Mogotes, el más importante de los centros de venta de “La Salada”.

“El modelo que seguiremos es el de Mc Donald’s o el de otras marcas exitosas. De hecho, ya tenemos todo arreglado para inaugurar el primer local en la ciudad de Luján. En ese caso, toda la mercadería pertenece a nuestra feria, y funciona casi como un supermercado”, agregó.

Según indicó Castillo, el formato “autoservicio” también permite eludir la prohibición legal que, vigente hoy en la provincia de Buenos Aires, prohíbe la instalación de “ferias a cielo abierto” en territorio bonaerense.

“Como estamos instalando una tienda y no una feria, entonces estamos fuera de lo que está contemplado por la ley. En Luján se trata de un galpón largo, con distintos puestos y una caja ubicada en la entrada. Como un supermercado. Probablemente desarrollemos algo similar en Capital Federal, en un emprendimiento que funcionará en cercanías de la estación de trenes Lacroze”, señaló.

En paralelo al sistema de franquicias, la administración de “La Salada” analiza detalles para abrir su primera sucursal oficial en la Triple Frontera de Argentina, Paraguay y Brasil.

Precisamente, de la mano de inversores brasileños, el emprendimiento ocupará unos 10.000 metros cuadrados en la principal área comercial de Puerto Iguazú. Para afinar los detalles del proyecto, el mismo Castillo estaría viajando a ese destino este mismo mes.

“Los inversores ya tienen la superficie para desarrollar una feria del tamaño de una manzana completa. Ahí podrían instalarse unos 1.000 puestos. El costo de instalación está en el orden de los 5.000 dólares el metro cuadrado”, precisó el entrevistado.

La posibilidad de poner en marcha un centro de compras en esa zona no resulta para nada caprichosa. Se estima que la Triple Frontera recibe cada año casi dos millones de turistas, y los más de 1 millón de habitantes representan otro atractivo de relevancia.

La contracara: el contrabando que, en esa área, y según cifras divulgadas por el congreso estadounidense, mueve por año hasta 3.000 millones de dólares.

La «Salada Salud» ya es una realidad

Al tiempo que evalúa el inminente desembarco en la Triple Frontera, Castillo confirmó  que ya comenzó a operar Salada Salud. Esto es, una cobertura médica que en esta primera etapa beneficia a casi 2.000 asociados de la Cámara de Comercio que nuclea a los puestos de la feria.

“Estamos terminando los consultorios y próximamente comenzaremos a construir distintas áreas de internación, para que tenga la estatura de clínica. Funciona a 10 cuadras del centro de compras. Odontólogos, traumatólogos, kinesiólogos, pediatras y médicos clínicos son algunos de los especialistas con los que ya cuentan los afiliados”, aseguró el empresario.

Castillo añadió: “De acuerdo a cómo evolucione todo en esta primera etapa, se avanzará con la compra de equipamiento y tecnología para hacer radiografías y otros estudios. El costo básico para los que demandan la cobertura no supera los 50 pesos”.

El empresario sostuvo que el lanzamiento de “Salada Salud” se condice con el plan de iniciativas pautadas para este año por quienes conducen el emprendimiento.

“Entra dentro una planificación en la que también está incluida la tarjeta de crédito, la búsqueda de la autonomía política y la transformación del predio en una auténtica zona de shoppings”, expresó.

Otro componente del movimiento expansivo que distingue a “La Salada” puede ubicarse en el comercio electrónico; un nicho que el emprendimiento comenzó a explotar con fuerza a partir de este año, a través de una plataforma en Internet, que alienta la compra online de indumentaria y calzado.

El perfil de la feria

Fuente de inspiración y principal proveedora de los centros de compras que ya proliferan incluso en la Ciudad de Buenos Aires, “La Salada” de Lomas de Zamora es considerada por la Unión Europea (UE) como la feria de mercadería falsificada más grande del planeta.

La conjunción de 15.000 puestos de venta de ropa, discos, películas y calzado distribuidos en la superficie de 20 hectáreas que constituye el emprendimiento, moviliza unos u$s9 millones por semana, según los propios cálculos de la UE.

La feria, en su base del conurbano, opera bajo un régimen de horarios y jornadas de apertura que siempre son rotativos. Normalmente, la abre sus puertas dos días a la semana, hasta pasada las 4 de la mañana.

Según Jorge Castillo, estas dos aperturas semanales que realiza “La Salada” implican el movimiento de más de 1 millón de personas entre clientes, proveedores, transporte y personal al frente de los puestos de venta.

“Entre puestos oficiales, en la calle, sobre las vías y junto al Riachuelo, la feria tiene más de 60.000 comercios. Si bien hay algunos que facturan 40.000 pesos por día operativo, lo cierto es que el promedio es de 5.000 pesos. Por ende, ‘La Salada’ mueve unos 300 millones de pesos cada vez que se abre”, indicó a este medio.

Si se multiplica esta cifra, y teniendo en cuenta que la feria abre unas 9 veces por mes, el número al que se llega sorprende por lo contundente: 2.700 millones de pesos cada 30 días. Cabe aclarar que este medio no pudo corroborar la veracidad de esta cifra con otras fuentes.

Al momento de mencionar marcas nacidas de “La Salada”, Castillo no titubeó. “Prestige, por ejemplo, es una de las principales, aunque los dueños ahora nieguen su pasado. Ellos tenían un puesto cuando nació Punta Mogotes que les salió algo así como 3.500 dólares”, aseguró.

“Otras conocidas son Scombro y Punto 1. Los que las crearon ocultan su pasado, pero tuvieron su origen en ‘La Salada’. Todos ellos fueron socios de la feria, aunque ahora no digan nada…”, concluyó.

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