El Gobierno Nacional viene denunciando la discriminación que realizan los socios “Clarín” y “ La Nación “, en Papel Prensa S.A., respecto a la diferenciación de precios del papel a distintos medios gráficos.

Hoy el “Multimedios UNO” denuncia esta misma situación,  transcribimos lo publicado por dicho Diario :

» El Diario UNO de Mendoza tuvo que gastar casi $4 millones de más para abastecerse de papel entre 2005 y 2009 que si hubiera tenido acceso a comprarlo en la controvertida Papel Prensa. A su vez, su directo competidor, Los Andes, contó con acceso a comprar ese insumo en la papelera porque es propiedad del Grupo Clarín, que lo controla.

La papelera es hoy motivo de discusión entre sus dueños privados, los diarios Clarín y La Nación y el Gobierno nacional, que a través de la participación estatal tiene 27% de la propiedad.

Durante años la sección Compras de Diario UNO viajó a Buenos Aires e hizo gestiones para adquirir el insumo básico de los diarios en Papel Prensa y la respuesta fue siempre que “no había cupo para satisfacer ese pedido”. Diario UNO se vio obligado a comprar en Papel Tucumán, que tiene problemas de calidad, o a importar a un precio superior al que hubiera pagado de haber conseguido esa cuota que se le negó.

Sugestivamente, en mayo de este año, con el conflicto en las calles, un enviado de Papel Prensa viajó a Mendoza para ofrecer a Diario UNO el papel que quiera, sin cupo. Hoy, el que vende esa firma está parejo con el que se importa en cuanto a precio.

Es básico aclarar que a Los Andes al tener acceso al insumo de Papel Prensa se le abarataba su operación. Ese dinero ha podido orientarlo a todas las acciones que posibilitan a un diario mejorar el producto y promocionarlo para ganar mercado. Es decir, el beneficio era doble. Lo que uno gastaba de más lo tenía que restar al resto de su operación, mientras su competencia directa ese ahorro lo podía volcar a mejorar su oferta.

El caso es emblemático y permite entender que más allá de la pelea entre el kirchnerismo y el grupo liderado por Héctor Magnetto ha existido una enorme cantidad de operaciones comerciales que se han visto afectadas por el cóctel de una empresa editora de diarios que a su vez es, en asocio con el Estado, la productora del insumo básico de la industria.

Vale la pena apuntar estos datos porque el caso argentino es único en el mundo. No se logran detectar ejemplos de países donde una firma que tiene periódicos sea también quien controla la provisión del papel. Por supuesto tampoco que esa empresa haya contado con que el Estado sea socio en la firma. Tampoco se han logrado obtener datos de países democráticos donde el gobierno regule la venta del papel a los que hacen diarios.

Lo grave es que durante años la particular economía argentina hizo que el tener acceso al papel de modo cautivo haya sido una ventaja comparativa enorme, que permitió manejar muchos mecanismos para hacer desleal la competencia. Por dar sólo algunos ejemplos, es lo que viene sucediendo en Mendoza entre Diario UNO y Los Andes o lo que permite casos de encarecimiento de la operación como le sucede a diario La Capital en Rosario (ver aparte).

Durante años, Clarín y La Nación se beneficiaron con esta situación, al igual que diarios como Los Andes, que siendo propiedad de ellos fueron partícipes de contar con “cupo” para tener una posición de privilegio en el mercado de modo artificial.

Es interesante seguir el análisis de Marcelo Zlotogwiazda, periodista de radio Mitre, del Grupo Clarín hecho en la Revista 23: “En números gruesos, la demanda interna de papel de diario se conforma con 120.000 toneladas que requieren Clarín (CL) y La Nación (LN) y otras 100.000 el resto de los diarios. La oferta de Papel Prensa (PP) abastece el total de las necesidades de CL y LN, pero sólo la mitad de lo que insumen los otros diarios, que importan el faltante sin pagar arancel”. El párrafo tiene validez parcialmente, pues no considera a los que no cuentan con “cupo” de Papel Prensa, como son todos los que compitieron en estos años con Clarín, La Nación o sus diarios cautivos, al estilo de Los Andes o La Voz del Interior de Córdoba.

Agrega Zlotogwiazda que los dueños de Papel Prensa “tienen ventaja sobre el resto sólo cuando el precio internacional del papel es superior al precio de PP, que depende de su costo de producción. Es lo que sucedió durante muchísimo tiempo. Nadie lo pone en duda”. Cierra su nota con una reflexión sobre el modo de equiparar a todos mediante la compensación en las importaciones.

Por su lado el dueño de Editorial Perfil, Jorge Fontevecchia, reflexiona sobre el papel que puede jugar el Gobierno: “Al igual que la publicidad oficial, lo ideal sería que todo lo relacionado con la producción de contenidos se rigiera por criterios económicos donde el Estado interviniera para desmonopolizar, penar el abuso de posición dominante y garantizar –precisamente– la libre competencia, no para sustituir al mercado”.

El debate no es sólo entre el Gobierno y Clarín, también incluye a quienes se han perjudicado por las acciones comerciales del grupo económico y las dudosas acciones del kirchnerismo para intentar detenerlas, luego de haberlas alentado durante años, mientras eran amigos. «

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here