El Gobierno aplicará al transporte público una quita de subsidios «similar» a la que dispuso para los servicios de energía eléctrica, gas y agua, en busca de achicar el gasto público, anunció el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.

La medida implicaría un aumento del 200% en los boletos de colectivos, trenes y Subtes. No obstante, la idea oficial es subsidiar directamente al pasajero que demuestre que no puede hacer frente al aumento.

Schiavi señaló además que se impondrá un sistema de boletos combinados, para que los trabajadores puedan tomar uno, dos o tres líneas de transportes urbanos abonando un solo pasaje para terminar un recorrido.

 

Dijo que la idea central con ese sistema será que un trabajador que viaja dos horas para llegar a su empleo y debe tomar todos los días tres y hasta cuatro colectivos, abone un solo boleto para abaratar sus costos.

«En el transporte vamos a aplicar una política muy similar a la que se está haciendo en los otros servicios. Tenemos que hacer sintonía fina. ¿Quienes necesitan subsidios? ¿Las empresas o las personas? Creemos que las personas», señaló Schiavi en declaraciones a un canal de noticias.

Al mismo tiempo, destacó la necesidad de acelerar el traspaso del subterráneo porteño a la órbita del Gobierno de la Ciudad e indicó que sólo el 11 por ciento de los usuarios del servicio es humilde y se preguntó: «¿Todo el mundo tiene que tener el mismo subsidio?».

En ese sentido, puntualizó que el Gobierno trabajará para «identificar a quienes lo necesitan», mientras «a los otros se les hará pagar lo que cuesta tener Subtes, trenes y colectivos».

Hasta el momento, el Gobierno le quitó el subsidio a los servicios de luz, gas y agua a los hogares de alto poder adquisitivo en los barrios porteños de Retiro, Recoleta, Palermo, Belgrano, Núñez y Puerto Madero, de la zona norte del Gran Buenos Aires y de todos los countries de Argentina.

De todos modos, otras áreas del Conurbano y del país correrán la misma suerte en las próximos meses, mientras la Casa Rosada confirmó su intención de adentrarse en la compleja misión de recortar también los beneficios estatales que le brinda al transporte urbano de pasajeros.

El mes pasado, el presidente de la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros (CEAP), Daniel Millaci, advirtió que si el Gobierno retira por completo los subsidios, el boleto mínimo de colectivos debería costar 4 pesos.

Este comentario generó una airada reacción del propio Schiavi: «A los sectores empresarios que están haciendo declaraciones les digo ¿por qué no se ocupan de limpiar los colectivos, como los de la línea 93, que pertenece a esa cámara, se dedican a cuidar que las máquinas del SUBE estén funcionando?», retrucó el funcionario.

 

«Que se dediquen al control de gestión del subsidio, de la tarifa se va a ocupar el Estado (…) Jamás el Estado argentino habló de tarifas, en relación con los colectivos», agregó el secretario de Transporte.

 

De todos modos, Schiavi reconoció que dos tercios del precio del boleto mínimo de colectivos es subsidiado en el AMBA: el usuario paga 1,10 pesos y el Estado aporta $ 2,44, por lo que cada empresa percibe $ 3,54, indicó Millaci.

 

«El (nuevo) sistema que pretende adoptar el Gobierno nacional, de acuerdo con lo que se ha informado, es que por la tarjeta SUBE se personalice el subsidio», explicó el dirigente.

 

En este caso, el boleto mínimo podría costar «2 o 2,50 pesos» en el AMBA, donde el sistema de transporte urbano moviliza a unos ocho millones de usuarios por día, en sintonía con «la mayoría de las ciudades del interior».

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