¿Qué compran las mujeres Argentinas?

supermercado chino.jpg1

Para ellas, los hábitos cambiaron: son las que deciden lo que se compra dentro del hogar y eligen aquello que les facilite las cosas.

La vida cotidiana de las mujeres cambió, como también cambiaron sus hábitos de consumo: son ellas las que deciden lo que se compra dentro del hogar, ahora prefieren el supermercado al almacén, compran lo que necesitan y no acumulan, y eligen todo aquello que les facilite las cosas.

Cercanas a la tecnología, habituadas a Internet, las PC’s suelen convivir con la TV en el nivel de importancia que le asignan. Mientras que la TV es un espacio compartido y negociado en el hogar, Internet parece ser el punto de fuga individual donde ellas logran recrear un espacio personal (chatear, bucear, informarse).

Los datos surgen de distintas investigaciones que llevamos a cabo desde DatosClaros entre mujeres de 25 y 45 años, que se orientan a profundizar aspectos relacionados con los hábitos de consumo de las mujeres en el mundo de hoy y la relación de ellas con los medios de comunicación.

Aunque admiten que los hijos las dividen en torno a las elecciones de vida, toman una posición frente a la maternidad que les permite regular la dinámica del uso del tiempo libre, las tareas del hogar, el desarrollo profesional y la curiosidad por cosas nuevas. Para lograr su objetivo, la mayoría entra en una instancia de negociación para poder satisfacer sus intereses de desarrollo individual. De acuerdo al estudio, a nivel cultural el cambio se nota en que la mujer rompió con la imagen de su madre de ser ama de casa.

Los hábitos alimentarios y de lavado de la ropa son puntos de una rutina diaria, que en pocas oportunidades logra ser pensada como momentos creativos. Acostumbran a ocuparse del lavado de la ropa durante el día. No realizan ningún lavado cuando llueve. Eligen comprar jabón en polvo en envases grandes para que les rinda y puedan despreocuparse del tema. Aunque afirman que la elección de la marca del jabón en polvo depende del presupuesto con el que cuenten, la mayoría opta por las marcas más reconocidas en el mercado. La mayoría de mujeres decide comprar productos de limpieza sólo cuando es necesario debido al aumento de los precios. Todas valoran la fragancia de los productos y privilegian los desinfectantes.

En cuanto a la composición del gasto del hogar, las mujeres consultadas sostienen que invierten el 50% del presupuesto en alimentos y artículos de limpieza. Mientras que para educación, y salidas y tiempo libre destinan el otro 50% en proporciones similares: 25 – 30%. Generalmente hacen las compras en supermercados chinos o en los supermercados más conocidos con una frecuencia de dos veces al mes.

El vínculo con los medios de comunicación social. Las mujeres se muestran sumergidas a múltiples estímulos audiovisuales: tienen más de un aparato de TV en la casa, la computadora está conectada “casi siempre” a Internet, leen determinadas revistas femeninas. La presencia de la radio y los diarios aparecen en menor medida.

Con la tecnología admiten mantener un vínculo cada vez más estrecho y buscar estar actualizadas en aquellas cosas que les gustan. Las más modernas utilizan teléfonos celulares y, si pueden, de última generación. También eligen tener notebooks o Palms, cámaras digitales y reproductores MP3 o MP4.

El segmento medio-alto posee una relación más interactiva con la web. Sin embargo, un amplio grupo de mujeres que integran el segmento medio bajo, y no tienen computadoras, mantienen una actitud temerosa y hasta de rechazo hacia la web y las PC porque las consideran “peligrosas” para los chicos.

La televisión es utilizada por las mujeres como acompañante para los chicos. Sintonizan programas infantiles para sus hijos mientras que ellas eligen ver preferentemente las series de TV americanas o los programas de interés general en los canales de cable. Valoran los noticieros y se identifican con personalidades que consideran humildes, creíbles y cercanas.

Los diarios son leídos a través de Internet. Las mujeres tienen poca disposición a la compra en soporte papel. Sin embargo, los domingos se mantiene cierta tradición de lectura del diario impreso. Se consumen más en el segmento medio-alto, también habituales compradoras de libros.