La Presidenta inauguró varias obras financiadas por el gobierno nacional en la provincia de Córdoba y sostuvo que «en 2003 se instaló un modelo que permitió que todos crecieran». «Yo no vine para dividir, sino para unir a todos los argentinos en un proyecto nacional», dijo.

Cristina Fernández de Kirchner aseguró hoy en Córdoba al inaugurar varias obras que «es preciso vivir con verdad y memoria» y anunció que en un mes viajará a Villa María para inaugurar el aeropuerto de esa ciudad.

«Néstor anunció la iniciación de la obra del acueducto. Se podrá ahora tener agua sin arsénico y con salud. Se tardó 93 años en iniciarla. Estamos inyectándole a Córdoba y a su industria más megavatios y, hoy, también anunciamos estaciones digitales merced a la nueva Ley de Medios de la democracia», dijo la presidenta.

Cristina aseguró además que «el crédito más grande del Bicentenario se entregó a la Fiat en esta provincia» y sostuvo que «la netbook es el nuevo instrumento de la inclusión y la igualdad educativa».

«Las obras pueden verse desde 2003 en todas las provincias gracias al modelo que permitió que todos crecieran y construyeran. Parece, a veces, que las cosas brotaran de la tierra, que hubieran caído mágicamente del cielo. No empecé en la política en 2003. Lo recorrí como diputada y senadora y había más desocupación, miseria, falta de inclusión social», reseñó la presidenta.

Cristina sostuvo además que «en asignaciones familiares se han pagado más de 2.200 millones de pesos en la provincia, frente a los más de 200 millones de 2003», y añadió que ese año se invertían en infraestructura menos de 200 millones.

«Se han entregado subsidios a la energía por 1.718 millones en 2010; nunca ningún gobierno había coparticipado derechos de exportación; el año pasado casi 10 mil millones de pesos se han entregado en fondos de asignación automática. Industria viene asignando desde 2003 más de 45 mil millones en distintos proyectos y, Córdoba, tiene casi 5 mil millones del total de ese monto», señaló la presidenta.

«La provincia ha producido más de 191 mil vehículos el año pasado», aseguró la mandataria y añadió que ello «ha tenido su equivalente en la generación de puestos de trabajo».

«Esto no es magia ni viento de cola. Hubo un hombre que en 2003 se atrevió a lo que otros decían que no se podía. Afirmaban que no se podía tener una política diferente a la dictada desde afuera porque no éramos competitivos. Teníamos un país en el que se remataban los campos. La Argentina estaba endeudada hasta los tuétanos», reseñó la presidenta.

Además, Cristina aseguró que no concibe «la historia como algo personal porque eso es para los mediocres» y subrayó que para construir un país diferente hace falta algo más que «la voluntad y el esfuerzo de un sector».

«Aprendimos el valor de lo colectivo. Supimos comprender luego el valor de la democracia y de la necesidad de articular un firme vínculo entre los distintos sectores de la sociedad, muchas veces divididos tontamente por el aparato cultural. La clase media universitaria creyó mucho tiempo que podía marchar sola sin los trabajadores y los empresarios nacionales. íCuánta tontería bien aprovechada por los mismos vivos de siempre!», dijo la presidenta.

«En el 2003 se instaló un modelo que permitió que todos crecieran. Yo no vine para dividir, vine para unir a todos los argentinos en un proyecto nacional», sostuvo Cristina.

«Todos aspiramos a construir una Argentina consolidada, con identidad de pertenencia a América del Sur. Esto también es parte de la esperanza del ’83 y del ’73. Cada uno de los argentinos debe saber que es necesario un proyecto colectivo y, yo, tengo mucha fuerza pero necesito que los hombres y mujeres lo acompañen», sostuvo.

La Presidenta encabeza el acto de inauguración de varias obras financiadas por el gobierno nacional, en la Plaza de la Intendencia, en el centro de Córdoba, con la presencia del gobernador Juan Schiaretti y el intendente de la capital local, Daniel Giacomino.

La Presidenta inauguró la obra de ampliación de la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Bajo Grande, ubicada en el extremo Este de la ciudad de Córdoba, a las márgenes del río Suquía.

La obra comenzó durante la gestión del presidente Néstor Kirchner, en 2005, con una inversión de alrededor de 100 millones de pesos del presupuesto nacional y que con las nuevas obras va a permitir el tratamiento de 11 mil metros cúbicos de líquidos cloacales por hora.

En tanto, por medio de una videoconferencia, la mandataria también inauguró una planta depuradora de líquidos cloacales en la ciudad de Villa María, ubicada en el departamento General San Martín y a 144 kilómetros de la ciudad de Córdoba.

El Gobierno nacional aportó 27 millones de pesos para este emprendimiento que va a permitir el correcto saneamiento de los líquidos vertidos al río Ctalamochita y la consecuente mejora del servicio cloacal a toda la ciudad a través de un tratamiento biológico.

También se habilitará una antena de 150 metros para la recepción de la TV Digital Pública con alcance de señal para la ciudad villamariense que administra el intendente Eduardo Acastello y para otras 28 localidades de esa región de Córdoba.

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