El científico británico Robert Edwards obtuvo hoy el Premio Nobel de Medicina «por el desarrollo de la fertilización in vitro» en 1968, informó el Instituto Karolinska en Estocolmo.

Edwards es pionero de una técnica que tuvo fuertes repercusiones sociales y que a partir de 1978, año del nacimiento de Louise Brown, la primera «bebé de probeta», llevó al nacimiento de unos cuatro millones de personas en todo el mundo.

Profesor emérito de la Universidad de Cambridge, Edwards cumplió recientemente 85 años. Nació en Manchester el 27 de septiembre de 1925, y sentó las bases de la fecundación artificial en los años 60 y 70 junto con el ginecólogo Patrick Steptoe, fallecido en 1988.

Tras combatir en la Segunda Guerra Mundial, Edwards estudió biología primero en Estados Unidos y luego en Escocia, dedicándose a los estudios de embriología, difundió la agencia de noticias Ansa.

En 1958 se convirtió en investigador del Instituto Nacional para la Investigación Médica en Londres, donde comenzó sus trabajos sobre el proceso de fecundación.

A partir de 1963 siguió su trabajo en Cambridge, primero en la Universidad y luego en la clínica Bourn Hall. Allí fundó con Steptoe el primer centro mundial para la fecundación asistida, que dirigió durante muchos años.

Sus esfuerzos fueron coronados el 25 de julio de 1978 con el nacimiento de Louise Brown. Desde entonces Edwards siguió trabajando para perfeccionar la técnica, y muy a menudo también para defenderla de las numerosas polémicas que no tardó en suscitar.

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