Ramón Maluenda, rector de la Escuela Normal de San Rafael.

Durante los meses de receso escolar, numerosos establecimientos escolares han sido víctimas de saqueos, pintadas, roturas de vidrios e incluso de intento de incendio, cuestión que tiene sumamente preocupada a las autoridades escolares. La escuela Normal ha sido una de las principales damnificadas.

El vandalismo contra las instituciones escolares se ha multiplicado durante estas vacaciones, cuestión que preocupa a las autoridades escolares y a la comunidad, puesto que más allá del daño que representa en el orden material, de masificarse los ataques contra estas instituciones públicas, sería necesario adopatar medidas drásticas como el cierre de los establecimientos que terminan transformándolas en practicamente una fortaleza. De las escuelas del medio, la Escuela Normal de San Rafael, una de las más grandes de San Rafael con una matrícula que supera los 1.500 alumnos, ha sido blanco de numerosos ataques, en plena fase de refacción y acondicionamiento.

 

Las pintadas han sido realizadas sobre la pintura de restauración del edificio escolar.

 

Los vidrios de las puertas de la Escuela de Comercio, también han sido objeto de pintadas.

 

«Realmente es una situación triste porque mientras se trata de concluir toda la refuncionalización d ela institución, vemos empañado esta alegría con estos actos vandálicos, donde pinturas recién realizadas han sido arruinadas por carteles que hechan por tierra el trabajo realizado y realmente estamos muy preocupados porque es una cuestión que se ha tomado como una gimnasia dentro de las instituciones y en particular los ataques contra la escuela Normal, que está declarada como patrimonio  histórico departamental y provincial, mientras se llevan a cabo las gestiones para lograr la declaración a nivel nacional», puntualizó Ramón Maluenda, Rector de la Escuela Normal.

 

El presunto descontento policial en el sur, también cobró como blanco las paredes de la escuela.

 

«El ataque a edificios que tienen historia en San Rafael, realmente sorprende porque estos actos vandálicos lo único que logran es generar una respuesta negativa en la comunidad que repudia este tipo de actos y realmente considero que es necesario comenzar a repensar y trabajar al respecto. Particularmente en nuestro caso, se trabaja en la idea si se puede elaborar una ordenanza que controle la venta de aerosoles y la venta que se efectúe, pre-establesca para que se va a utilizar los aerosoles que se venden en las distintas pnturerías, cuestión que se puede reglamentar a través de una ordenanza (una norma similar, regula la venta del pegamento conocido comunmente como fana), porque esto permitiría llegado el caso, triangular la información para adoptar medidas preventivas y evitar el ataque a las instituciones».

 

Pintada sobre el acceso de Avenida Libertador, a inaugurar este año.

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