Barack Obama: «Las barras y estrellas podrán ondear sobre La Habana»

    El mandatario anuncia oficialmente que Cuba y Estados Unidos reabrirán este mes sus embajadas y pide el fin del embargo

    Obama-cubaBarack Obama anunció este miércoles desde la Casa Blanca que Estados Unidos y Cuba han cerrado ya el esperado acuerdo para reabrir sus respectivas embajadas. «Es un paso histórico en la normalización de la relación entre nuestros dos países y nuestros dos pueblos», afirmó Obama. Oficialmente la reapertura será el 20 de julio. A partir de entonces «las barras y estrellas podrán ondear sobre La Habana», dijo el presidente estadounidense.

    En una comparecencia ante la prensa, Obama consideró que la ruptura de relaciones diplomáticas ha durado «demasiado tiempo». «Cuando se suspendieron en 1961 nadie esperaba que esto durase tanto. Desde entonces los dos países han quedado atrapados en sus modos de proceder», indicó. Recordó que cuando el presidente Eisenhower ordenó la ruptura de relaciones esperaba que la normalización pudiera establecerse en «un futuro no distante».

    «Ha llevado un tiempo, pero el momento ha llegado», aseveró. Según Obama, esa política adoptada a comienzos de la década de 1960, en la que el embargo económico ha sido un elemento clave, «no ha funcionado en estos cincuenta años» y ha tenido un doble efecto no deseado: la «cimentación» del régimen castrista y el «aislamiento» de EE.UU. frente a los países latinoamericanos.

    El presidente estadounidense no se refirió a la fecha en la que se reabrirán las embajadas. En sus mutuas comunicaciones, ambos países han hablado del 20 de julio como el momento oficial en que las actuales «secciones de intereses» se elevarán a rango de embajadas. No obstante, es posible que la ceremonia de apertura en la embajada de EE.UU. en La Habana se retrase un par de días, a la espera de que el secretario de Estado, John Kerry, puede trasladarse a la capital cubana para ese acto.

    «Creo firmemente que para mejorar las relaciones entre países hace falta una mayor implicación mutua», agregó Obama, por lo que a pesar de las diferencias que mantienen Washington y La Habana en muchos órdenes, «lo importante es que aumenten las líneas de colaboración», porque «el futuro de Cuba no puede ser rehén de lo que ocurrió en el pasado». «Hay diferencias sobre el respeto de los derechos humanos, sobre la libertad de expresión y de reunión, pero nadie espera que de la noche a la mañana Cuba se transforme».

    Obama pidió al Congreso que apruebe la derogación del embargo económico que EE.UU. aplica sobre Cuba, algo que probablemente tardará más tiempo que el restablecimiento de relaciones diplomáticas, dada la fuerte oposición republicana a una medida que tiene que contar con una clara mayoría en el Senado y la Cámara de Representantes