Un cambio de ropa de la jove, generó la confusión.

El peculiar hecho ocurrió en Eldgjá, Islandia. La mujer colaboraba en las tareas de búsqueda de una persona que… resultó ser ella misma.

Sin querer, una turista fue víctima del absurdo: participó, junto a la policía, en su propia búsqueda. Ocurrió el fin de semana pasado, cuando el conductor de servicio turístico que había llevado a un contingente al cañón volcánico Eldgiá creyó que faltaba un pasajero.

Luego de esperar una hora a que regresase, decidió emprender el regreso con una persona menos, explica el medio islandés MBL. Al llegar a la ciudad, denunció la desaparición de una mujer de entre 20 y 30 años, de origen asiático, de aproximadamente un 1,60 metros de estatura y que vestía ropa oscura y hablaba bien inglés.

Pese a la descripción, ninguna de las autoridades ni los demás pasajeros lograron identificar a la misteriosa mujer desaparecida.

La búsqueda duró más de un día e incluso se sumó la Guardia Costera, que planteó un operativo de búsqueda del cuerpo en el mar, que fue cancelado por las condiciones climatológicas. En total, 50 socorristas participaron.

Hasta que en medio de la conmoción por no hallar nada, la propia turista reparó en que el perfil de la desaparecida era casualmente similar al suyo y terminó encontrándose a sí misma.

Al parecer, un cambio de ropa inoportuno fue la causa de que el conductor del autobús no la reconociera.

Infobae.com

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