La Corte Suprema limitó la actualización de los haberes jubilatorios

El máximo tribunal revocó una sentencia de la Cámara Nacional de la Seguridad Social que ordenaba extender a un jubilado el ajuste del llamado «Caso Badaro» y aplicarlo también después del 2006. De esta manera, le dio la razón a la ANSeS.

La Corte Suprema de Justicia revocó una sentencia de la Sala II de la Cámara Nacional de la Seguridad Social que ordenaba extender a un jubilado el ajuste del llamado «Caso Badaro» y aplicarlo también después del 2006.

De esta manera, según informa el diario Clarín, el máximo tribunal le dio la razón a la ANSeS y decidió limitar la actualización automática de las jubilaciones que se basa, precisamente, en otro fallo anterior de la propia Corte.

En noviembre de 2007, la Corte Suprema falló en el «Caso Badaro», ordenando al Gobierno que aumentara un 88,6% (según la evolución de los salarios del INDEC), los haberes al jubilado de ese apellido por la falta de aumento de las jubilaciones entre 2002 y 2006. Así, el máximo tribunal fijó jurisprudencia en un tema que tiene un impacto económico importante: 1,1 millón de jubilados quedaron en condiciones de reclamar ajustes similares.

Ahora, la Corte decidió acotar su propia jurisprudencia. Fue al revisar la demanda del jubilado Rafael Cirillo, que había tenido dictamen de la Sala II de la Cámara Nacional de la Seguridad Social en abril del año pasado.

En primera instancia, Cirillo logró un reajuste de haberes menor. Y no lo apeló. Pero la ANSeS recurrió a la Cámara. Allí, por unanimidad, los camaristas señalaron que la ANSeS debía aplicar a Cirillo la nueva doctrina Badaro. Y además seguir ajustando todos los años los haberes por el incremento de los salarios «hasta tanto» se sancionara una regla de movilidad de alcance general.

Según este nuevo fallo de la Corte, en su momento Cirillo consintió el fallo de primera instancia. Y, además, la disposición de la Cámara de extender en el tiempo la aplicación del criterio aplicado en Badaro no toma en cuenta -dijo- los aumentos jubilatorios otorgados por el Gobierno en esos dos años para determinar si Cirillo tuvo o no algún perjuicio en su haber. Así, la Corte confirmó la sentencia de primer grado «que había zanjado la controversia mediante el empleo de otro método que fue consentido por el jubilado».

(Telam)