Cristina Fernández de Kirchner, junto a Daniel Scioli y Celso Jaque en el acto realizado ayer en Olivos. (Télam)
Cristina Fernández de Kirchner, junto a Daniel Scioli y Celso Jaque en el acto realizado ayer en Olivos. (Télam)

El plan de la Nación prevé sumar personal y equipamiento en el área metropolitana. Se basa en que la provincia registra los mayores índices delictivos junto a Buenos Aires. Jaque volvió a cuestionar a los fiscales.

Las provincias de Mendoza y Buenos Aires recibirán del Gobierno Nacional unos 400 millones de pesos para implementar un plan de refuerzo de la seguridad ciudadana que incluirá la incorporación de 4.000 efectivos retirados de la policía, la asignación de 1.500 nuevos gendarmes para operaciones específicas, la entrega de 500 patrulleros y equipos de monitoreo satelital (GPS), la instalación de 5.000 cámaras de video en las calles y la creación de centros municipales de operaciones.

De esa inversión, el grueso irá a territorio bonaerense y Mendoza recibirá algo más de 50 millones de pesos que serán destinados a los municipios que componen el área metropolitana. Una parte de ese dinero será anticipado el lunes, ya que el gobernador Celso Jaque firmó ayer mismo, en la Quinta Presidencial de Olivos, el convenio de adhesión, y el resto se enviará a partir de la instalación de los GPS, los móviles y la conexión de la red de alerta vecinal.

El plan fue presentado durante un acto al que asistieron, además de los gobernadores Celso Jaque y Daniel Scioli, decenas de intendentes del conurbano bonaerense y de los municipios mendocinos alcanzados por la propuesta, como Rubén Miranda, de Las Heras; Jorge Giménez, de San Martín; Adolfo Bermejo, de Maipú; Alejandro Abraham, de Guaymallén, y Roberto Righi, de Lavalle.

La decisión de beneficiar a Mendoza y Buenos Aires en la primera etapa del plan está relacionada con el hecho de que son los dos distritos con mayores índices de violencia delictiva. Ésta es la segunda vez que la Nación promete ayuda a la Provincia. La primera fue apenas ganó Jaque y Cristina dijo que le daría 40 millones para combatir la inseguridad.

El envío se demoró mucho más de lo previsto (porque el kirchnerismo se oponía a que el Partido Demócrata manejar el ministerio), pero en Casa de Gobierno dicen que finalmente llegó, en cuotas de 10 millones de pesos.

El programa incluye la creación de una red de alerta vecinal, similar a la que ya existe en los partidos bonaerenses de Tigre y Ezeiza, y que consiste en la entrega de teléfonos móviles (aproximadamente 21.000) a foros de seguridad y asistentes territoriales, que estarán conectados a los patrulleros.

Al presentar el plan, la presidenta Cristina Kirchner aclaró que más allá de los aportes tecnológicos y de recursos humanos que incluye la propuesta, la problemática de la inseguridad «tiene un fuerte contenido social». «Que la gente tenga trabajo, que ese trabajo sea calificado y con un buen ingreso es central para garantizar la seguridad. Sin trabajo, con gente mal paga, no hay plan, ni GPS, ni patrullero que alcance», advirtió la jefa de Estado.

Además, la Presidenta insistió en que «es la brecha social, la extrema riqueza conviviendo con la extrema pobreza, lo que acrecienta los niveles de inseguridad» y adhirió a los dichos de la ministra de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Argibay, acerca del efecto «amplificador» que tienen los medios al repetir durante todo un día un mismo hecho delictivo para generar la sensación de que son muchos más (ver aparte).

Después de pronunciar su discurso, y en un breve diálogo con los periodistas, Cristina Kirchner pidió que no haya «hipocresía» y que no se «politice» el tema de la seguridad: «Decir que vamos a tener una sociedad en la que o se cometan delitos sería una estupidez y una mentira», afirmó.

Las últimas definiciones sobre el plan se alcanzaron el domingo por la noche en la quinta de Olivos, aunque ayer al mediodía hubo una reunión final de la que participaron los gobernadores Scioli y Jaque, con sus respectivos ministros de Seguridad -Carlos Stornelli y Carlos Ciurca- y a la que asistieron el jefe de Gabinete, Sergio Massa; el ministro de Seguridad y Justicia, Aníbal Fernández; el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli.

Al agradecer el apoyo brindado por el Gobierno nacional, Jaque explicó que las nuevas medidas complementarán la política que venía llevando a cabo su gestión, y que por eso se trata de un plan de «refuerzo» de la seguridad ciudadana. Luego de admitir que le «preocupa mucho» el incremento de la violencia en la comisión de delitos, opinó que en la solución del problema «el enfoque debe ser integral, debe abarcar a los tres poderes del Estado».

Fue entonces cuando volvió con su propuesta de someter al voto ciudadano y al control del Consejo de la Magistratura la designación de los fiscales: «La tarea que cumplen es importante y en este sentido hay fiscales muy buenos que nos ha permitido clarificar hechos. Pero a veces pareciera que miran hacia un costado y no tienen todo el compromiso que se necesita», opinó.

«Los resultados hay que sostenerlos en el tiempo y tienen que ver con evitar la exclusión social, la posesión de armas ilegales y las drogas», agregó el Gobernador, quien asistió a la ceremonia acompañado por Ciurca y por el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazaban.

Julia Izumi – Corresponsalía Buenos Aires  Los Ades

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